Cereza liofilizada para retrasar el envejecimiento

Ana María Marchena, una de las integrantes del equipo investigador, con una cereza congelada/
Ana María Marchena, una de las integrantes del equipo investigador, con una cereza congelada

Investigadores de la UEx patentan un producto para disolver en agua y tomar bebido que tiene propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y moduladoras del sistema inmunológico

JOSÉ M. MARTÍN

«Envejecer causa una serie de patologías asociadas a la edad», dice Ana Beatriz Rodríguez Moratinos, coordinadora del grupo de investigación Neuroinmunofisiología y Crononutrición del departamento de Fisiología de la facultad de Ciencias de la Universidad de Extremadura. Esta afirmación no tiene nada de innovadora, como tampoco lo es que «la cereza del Valle del Jerte dispone de propiedades beneficiosas», como indica Jerónimo Hurtado Frutos, propietario de Velvet Beauty.

Lo que sí es innovador son las aplicaciones que se van encontrando a esas características que tienen las cerezas. Los investigadores de la UEx han descubierto que este fruto es rico «en triptófano, un aminoácido esencial precursor de un neurotransmisor importante, como es la serotonina (que te permite estar activo), y a la vez ambos son precursores de una hormona, la melatonina, que es la que interviene en los ciclos de sueño y vigilia, permite dormir bien y tiene propiedades antioxidantes, es moduladora del sistema inmunológico y antiinflamatoria», según Rodríguez.

Precisamente, entre las patologías asociadas a la edad están las mayores dificultades para conciliar el sueño y la aparición de arrugas y el envejecimiento de la piel. «Dormir bien nos prepara para el día siguiente, activa el sistema inmune, disminuye los parámetros de estrés y potencia otras funciones que no se pueden desarrollar durante el día», señala la investigadora de la UEx.

Ante estos problemas y basándose en las propiedades de las cerezas, el equipo investigador que dirige Rodríguez patentó, el último día del año 2008, un liofilizado de cereza que se guarda en unos sobres, del estilo del café soluble, se puede disolver en agua y se toma bebido.

El proyecto del que surge la patente comenzó en el año 2007 gracias a una ayuda de la Agrupación de Cooperativas del Valle del Jerte. El objetivo era estudiar la caracterización nutricional y funcional de la cereza. «Es decir, qué es lo que tenían y sobre qué trastornos o patologías podríamos aplicarlas», explica Rodríguez.

El contenido de los sobres equivale a 200 gramos de cereza y el grupo observó que los efectos beneficiosos se conseguían en dos tomas diarias, como postre de comida y de cena. «Alimentarse bien supone beneficios para la salud y si, además, nos ayuda a no tener arrugas, pues mejor», exponen en el grupo investigador.

Los beneficios detectados se centran en lo que al descanso de las personas se refiere, con todas las particularidades antes mencionadas, y en las funciones antiinflamatorias que tienen los antioxidantes. «No van a curar enfermedades, pero van a prevenir su aparición. Y si han aparecido pueden ayudar a remediar algunos de los efectos secundarios de éstas», especifica Rodríguez.

Las variedades de fruta utilizadas en la investigación fueron siete, tres de cerezas y cuatro de picotas: Burlar, Navalinda, Van, Ambrunés, Pico negro, Pico colorao y Pico limón. «Las cerezas del Valle del Jerte son únicas en el mundo debido al microclima que allí se da», asegura la coordinadora del grupo investigador. Las características climatológicas de esta comarca cacereña permiten un grado de maduración que posibilita que las cerezas tengan los tres componentes mencionados. «Hay otras cerezas, de otros lugares del mundo, que pueden tener alguno, pero no los tres», certifica Rodríguez.

Además, entre los resultados del estudio también destaca la escasa variación detectada entre la existencia del aminoácido y los precursores en cualquiera que fuera la variedad analizada. «Al final dependía más de la campaña. Cualquiera de las variedades mezcladas daba buenos resultados», matiza Rodríguez como una de las ventajas de la materia prima con la que se elabora el producto final.

La patente se concedió en abril de 2011 y se quedó parada, a falta de empresas que sacaran una forma comercial aceptable.

Proyecto

Aquí es donde entra en juego la joint venture (término que significa: empresa conjunta) formada por las firmas:_Velvet Beauty y Marketeur International. El propietario de esta última es Gregor Lundfall, un economista sueco cuya relación con la UEx se remonta bastante en el tiempo. «Se dedica a registrar principios activos, que se descubren en centros investigadores y que considera interesantes. Está muy interesado en la flora de Extremadura», dice Hurtado sobre su socio.

En 2013, Lundfall se puso en contacto con la agrupación de cooperativas y con la Universidad y obtuvo una licencia de comercialización por cuatro años del liofilizado de cereza, «con lo que se comprometió a sacar un producto al mercado», remarcan desde el centro investigador.

Una vez que obtuvo los derechos, Lundfall buscó un socio extremeño y lo encontró en Hurtado, un empresario con casi 30 años de experiencia en el sector de la comercialización de cosmética de lujo.

De esta unión empresarial surge el proyecto de crear una línea tópico-sistémica de productos cosméticos con los principios activos de la melatonina. Así se combinarían las cremas con la bebida a base de cereza liofilizada. «Serían antienvejecimiento y todos basados en la crononutrición», adelanta Hurtado, que añade que hay un estudio, en el que la empresa se ha apoyado para iniciar este proyecto, que indica que dentro de 30 años España estará a la cabeza de los países más viejos del mundo. «Las horquillas de personas de entre 45 y 55 años, 55 y 65 y más de 65 se van incrementando poco a poco. En esta estadística vemos una opción de negocio», reconoce Hurtado.

En cuanto a los destinatarios de su línea de productos, el empresario puntualiza que está prioritariamente dirigida a personas mayores de 40 años, «que suele ser cuando nos empezamos a cuidar y a preocuparnos por nuestro aspecto». Pero, para que los efectos sean realmente beneficiosos, habría que «empezar a utilizarlo antes, para que los daños que tengamos no sean irreversibles», apostilla Ana María Marchena, integrante del equipo investigador.

La empresa Velvet Beauty surgió para poner en marcha este objetivo y es una de las doce que forman parte del programa Open Future, en el cual colabora Extremadura Avante. «Estamos en el Garaje 2.0 de Cáceres, que es un acelerador de empresas y donde ponen a nuestra disposición muchos recursos profesionales», agradece el empresario.

Comercialización

La idea inicial es que los primeros productos de la línea estén en el mercado entre febrero y marzo de 2015. Tal y como adelanta el propietario de la empresa comercializadora, serán los esenciales para el cuidado de la piel: una leche limpiadora, un tónico, dos texturas de crema, un serum, un contorno de ojos y, por supuesto, la bebida. «Éstos tendrán los principios activos de la melatonina y el objetivo es que actúen en el organismo junto a la bebida. Así le estás dando al cuerpo tópicamente melatonina y también sistémicamente», crtifica Hurtado.

En un primer momento, el conjunto de productos se va a vender en Reino Unido y Alemania, para ver como funciona el mercado. Por ahora, el liofilizado se está fabricando en Suecia, en las instalaciones de Marketeur International. «La idea es fabricar y comercializar en Extremadura con la campaña cerecera del próximo año», espera el propietario de Velvet Beauty.

Otro de los aspectos beneficiosos del proyecto se centra en los productores de materia prima. La cereza del Valle del Jerte se vende muy bien, por lo que no necesita mercados alternativos al alimenticio para colocar su producción. Sin embargo, también es un sector que genera mucha fruta que no se puede vender en alimentación, debido a que está golpeada o a que tiene defectos en su forma o color. Para la elaboración de los sobres es indiferente el estado exterior de la cereza, con lo que se aprovecharían muchos kilos de fruta que en la actualidad se desperdician.