Un laboratorio móvil contra la contaminación bacteriana de alimentos

Investigadores prueban el laboratorio móvil/
Investigadores prueban el laboratorio móvil

Desarrollan una tecnología capaz de detectar el microorganismo responsable de la listeriosis en superficies industriales destinadas a la producción de comidas en menos de tres horas

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La listeriosis puede llegar a matar a una de cada tres personas que la contraen. Esta infección la causa la bacteria Listeria monocytogenes, que se reproduce con facilidad en las superficies en contacto con alimentos en las que la industria prepara sus productos. Un consorcio internacional de empresas y centros de investigación (en el que participan las españolas Betelgeux y Ainia) ha desarrollado una tecnología que permite detectar este microorganismo con gran precisión, aseguran en menos de tres horas. Hasta ahora, explican, las pruebas podían requerir entre uno y dos días.

Para llevar esta tecnología al mercado el consorcio ha desarrollado un laboratorio móvil que es capaz de desplazarse por toda clase de superficies mientras toma muestras y realiza los análisis. «El sistema expulsa una mezcla de aire y agua y posteriormente absorbe las muestras como un embudo invertido», explican en un comunicado. Así logran «un gran número de células de forma rápida y precisa», aclaran, con las que llevar a cabo el análisis.

Magnéticas y fluorescentes

A la hora de detectar estas bacterias el consorcio ha desarrollado unos anticuerpos, cargados partículas magnéticas y fluorescentes, capaces de pegarse a ellas. Mientras que el magnetismo permite separar la Listeria monocytogenes de otros microorganismos lo que aumenta la precisión, la fluorescencia permite determinar la cantidad de bacterias según la intensidad de la luz emitida por la muestra. La combinación de ambas técnicas, asegura el consorcio, es la que permite acelerar el proceso hasta las pocas horas.

Aunque la listeriosis es una enfermedad poco común, se considera a la bacteria causante un patógeno peligroso por su alta tasa de mortalidad. En la Unión Europea, en 2012, se detectaron de media 4 casos por cada millón de habitantes. «Las condiciones de humedad y su capacidad de crecimiento incluso en temperaturas de refrigeración favorecen la formación de colonias en superficies de materiales plásticos o de acero inoxidable», afirma el comunicado. Esto convierte en potencialmente susceptibles mesas, suelos, cortadoras o las propias cámara frigoríficas.