China podría controlar a turistas en sus fronteras con virus espía

China podría controlar a turistas en sus fronteras con virus espía

Una investigación revela como Pekín instala una aplicación fantasma para buscar contenido ilegal en móviles Android

JOSÉ ANTONIO GONZÁLEZ

Escáneres corporales, reconocimiento facial, control de pasaportes, incluso, perfiles sociales. Estas son algunas de las medidas de control en fronteras que realizan algunos países para entrar en su territorio. Ahora, la vigilancia va a más con aplicaciones espía.

Así lo desvela una investigación llevada a cabo por varios medios estadounidenses, ingleses y alemanes. Las sospechas se dirigen hacia china y especialmente a las fronteras de la región de Sinkiang. Allí, los investigadores de estos medios han comprobado cómo las autoridades chinas toman los smartphones de los turistas que visitan la región y les instalan una app espía.

«Es instalada por un guardia fronterizo cuando incauta físicamente el teléfono al cruzar la frontera», señala la investigación. La aplicación espía instala un malware que permite acceder a todos los datos personales almacenados en el teléfono.

Según revelan estos medios, el objetivo «es encontrar contenido extremista islámico, pero también material islámico inofensivo, libros académicos sobre el Islam por parte de investigadores destacados e incluso música de una banda de metal japonesa».

El virus recibe cuatro nombre: «BXAQ», «Fengcai», «CellHunter» o «MobileHunter» y tiene una característica que le diferencia de otros virus que se instalan en móviles, en este caso sí es visible para el usuario. Una vez instalado, el icono del malware aparece en el cajón de aplicaciones del dispositivo, así el turista podrá borrarlo una que que abandone el país, asegura la investigación.

El sofisticado virus permite «escanear hasta 73.000 archivos diferentes». A la investigación de medios como The Guardian, Vice o The New York Times se suman las de  Cure53, Citizen Lab de la Universidad de Toronto y la Ruhr University Bochum.

Estos informes apuntan a que la app solicita varios permisos al ser instalada y «recopila todas las entradas del calendario, los contactos del teléfono, los registros de llamadas y los mensajes de texto, y los carga a un servidor externo».

Sin embargo, nada se sabe de qué sucede con los datos extraídos. Ni la empresa encargada de desarrollar la aplicación ni el gobierno chino han hecho declaraciones.

En el caso de los iPhone se les introduce en una máquina que escanea el contenido del teléfono para buscar información sospechosa.

Vigilancia en redes sociales

Al otro lado del bloque, Estados Unidos puso en marcha el pasado 7 de junio una nueva norma que exige a los inmigrantes señalar en el visado sus redes sociales, correo electrónico y número de teléfono.

«La seguridad nacional es nuestra principal prioridad a la hora de adjudicar solicitudes de visado y cada posible inmigrante se somete a una exhaustiva evaluación», apuntaron fuentes del Departamento de Estado el día que se comunicó la normativa.

Se espera que el cambio, que se propuso en marzo de 2018, afecte a cerca de 15 millones de extranjeros que solicitan el permiso para ingresar al país anualmente.