A caballo entre belleza y tecnología

El burguillano Ignacio Bravo ha implementado una app que mide el grado de perfección estética de los corceles

Ignacio Bravo probando la aplicación que ha puesto en marcha con su caballo 'Farruco'/Casimiro Moreno
Ignacio Bravo probando la aplicación que ha puesto en marcha con su caballo 'Farruco' / Casimiro Moreno
FERNANDO GASTÓNBurguillos del Cerro

Las aplicaciones móviles están derivando a tener cada vez una utilidad más concreta. Los usuarios ya no se conforman con poder realizar algo tan cotidiano como comprar, vender, mirar el tiempo que hace o ver las noticias. La tecnología ha pasado de ser un útil complemento a ser un elemento indispensable. De esto se ha dado cuenta Ignacio Bravo, que ha sabido combinar todos sus conocimientos y experiencia sobre el mundo equino –al que ha dedicado toda su vida–, con el cada vez más extendido uso de aplicaciones desde dispositivos móviles para crear Solera Bravo, una plataforma a través de la cual, se puede medir si un caballo tiene o no las dimensiones perfectas. «Un caballo que cumpla las proporciones se considera perfecto estéticamente», explica.

Ignacio Bravo ha recibido de su padre algo más que el mismo nombre. La idea de utilizar la proporción áurea como referencia de la excelencia dentro del campo de la hípica ha sido transmitida de una generación a otra. El mayor de los Bravo tiene sobre esta materia una patente registrada y un libro publicado, y su hijo ha adaptado este concepto a los nuevos tiempos con la creación de la aplicación. La mecánica de Solera Bravo consiste en hacer una foto que posteriormente analizará con una plantilla los distintos parámetros estéticos del animal. «La aplicación la hice bajo la idea del Hipómetro Áureo y el Hombre de Vitruvio. Aúnan todos los estudios de los grandes hombres sabios que ha habido sobre el asunto de las proporciones. Aunque no tenga una utilidad a nivel de empresas, se acoge a leyes naturales que se cumplen y que además funcionan», explica Bravo. La idea de Solera Bravo está pensada para que todo aquel que tenga un caballo y quiera saber a qué nivel están sus cánones de belleza, se valga de este método virtual de consulta. «Si la app se prueba con caballos buenos te das cuenta que la naturaleza es sabia», añade.

Bravo junto a su corcel.
Bravo junto a su corcel. / C.M.

Esta herramienta ayuda tanto a expertos en la caballería como a principiantes. En el caso de los primeros, les ayuda a solventar posibles dudas en cuanto a algunos factores como la belleza, la estética o la forma del mismo. A los segundos también les orienta, permitiendo conocer en apenas unos instantes cuan perfecto es su corcel. «Es una aplicación pensada para los que entienden y para los que quieren entender. Aquel hombre que tiene mucha experiencia en caballos puede apreciar a ojo si hay alguna desproporción en algún caballo. Pero esto también ayuda muchísimo al que no sabe. Mucha gente te envía una foto de su caballo con la plantilla».

Eso sí, se debe cuidar la calidad de la instantánea que se toma. «La foto tiene que ser sin perspectiva, porque en cuanto se añaden algunos ángulos, se aprecia distorsionada», afirma.

La proporción áurea ha conformado temarios de matemáticas durante varios cursos. A lo largo de la historia ha sido aplicada con éxito en múltiples proyectos, diseños o edificios. Ahora, la fotografía también es uno de esos elementos que entran en juego para adaptar en la equitación y en la hípica medidas perfectas. «Si se dan las proporciones áureas, obtenemos los caballos más bonitos, más útiles y más demandados», comenta Bravo. La idea de construir este baremo inspirado en términos matemáticos procede de su padre, al que considera muy sentimental. «Él siempre ha tenido una vida muy activa y romántica en cuanto a lo ecuestre. Ha sabido equilibrar técnica y romanticismo. Empezó a medir caballos con compás y descubrió que en estos animales se podía cumplir la regla de proporción áurea. Después lo desarrolló y patentó».

Uno de los primeros bocetos del Hipómetro Áureo.
Uno de los primeros bocetos del Hipómetro Áureo. / C.M.

Pero el ejemplar ideal no solo está marcado por el encanto o las dimensiones armónicas. La raza y la utilidad de los equinos también son rasgos que deben ser tenidos en cuenta. «La belleza va de la mano de la utilidad. Las proporciones son las que hacen al animal más bello y más útil».

Hoy día, existen campeonatos a nivel mundial en los que se examina a los caballos y yeguas más perfectos del planeta siguiendo este valor aritmético. El propio Bravo cuenta con una hembra que ha logrado un galardón internacional. «Se les cuida igual que a una miss. Requieren de muchos y muy minuciosos cuidados». Además, al igual que su padre tiene el título de juez para este tipo de concursos. El burguillano ha estado en países como Nicaragua, Costa Rica, México, Australia o Nueva Zelanda y ha formado parte del tribunal de reproductores cualificados para seleccionar los mejores ejemplares de cada raza.

Todos los dispositivos

En la versión descargable para dispositivos móviles iPhone y Android, explica el funcionamiento de esta herramienta como «un análisis morfológico de los caballos de silla». Describe además que se mide la profundidad del tórax y líneas del dorso o la longitud del cuello y extremidades de estos animales. «Leonardo da Vinci afirmaba que la naturaleza exigía siempre el mejor resultado con el mejor esfuerzo. Asegurando que los objetos, árboles y animales que conllevan estas proporciones daban lugar a un mayor placer estético al ojo humano», sostiene Ignacio Bravo.

Ignacio Bravo, hijo y padre, juntos mostrando sus respectivos inventos.
Ignacio Bravo, hijo y padre, juntos mostrando sus respectivos inventos. / C.M.

Las primeras versiones de Solera Bravo están disponibles para su instalación desde hace un año. Posteriormente, se han añadido mejoras en imágenes y vídeos, así como la eliminación del login para el uso de la app. Aunque ya goza de funcionalidades prácticas, Bravo afirma que prepararán versiones más completas y prácticas.

Cría en la región

Extremadura está considerado como una región muy propicia para la cría de caballos. «Tiene la dehesa, en la que las condiciones de clima y de suelo son muy buenas», argumenta. «Es uno de los mejores sitios de Europa y del mundo. Las horas de luz y el calor son buenas para todo tipo de caballos y para crías en libertad».

En la actualidad, Ignacio Bravo está trabajando en sus tierras de la Finca La Morera con la ganadería Batán, procedente de México, con la que el año pasado ha sacado a la campeona del mundo en el reconocido certamen de Sicab. «Esta yegua ha dejado ocho hijos que vamos a cuidar mucho», explica con una sonrisa. Tanto en Burguillos del Cerro como en el resto de la comunidad, en el universo equino existe un constante deseo de explorar nuevas fórmulas en las que sacar a estos animales aún más provecho del que ya tienen.