La fatiga, el mayor peligro al volante en verano

La mitad de los conductores europeos admite haber sufrido episodios de sueño al volante en un largo trayecto según el Eurobarómetro Europeo de la Fatiga 2019

Javier Varela
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En verano las carreteras españolas se calientan por el volumen de tráfico y las temperaturas. En los desplazamientos que se realizan –se esperan más de 90 millones-, con calor y rutas congestionadas, los riesgos de fatiga y la deshidratación, pueden ocasionar multitud de situaciones peligrosas al volante. Así lo confirma el Eurobarómetro Europeo de la Fatiga 2019, con casi 3.400 encuestas a conductores de 15 países en colaboración con la empresa de estudios sociológicos GAD 3. El estudio, realizado por el RACE y la Asociación de Bebidas Refrescantes, con el apoyo de la Dirección General de Tráfico, coloca a la fatiga y el sueño como los grandes enemigos del piloto.

De hecho, la mitad de los conductores europeos admite haber sufrido episodios de sueño al volante en un largo trayecto y 600.000 españoles reconocen que casi se han quedado dormidos al volante. «Podemos conducir durante 600 kilómetros sin descansar y no tiene sanción, pero es muy peligroso», recordó Antonio Lucas, Director de Seguridad Vial del RACE.

«Podemos conducir durante 600 kilómetros sin descansar y no tiene sanción, pero es muy peligroso» Antonio Lucas, Director de Seguridad Vial del RACE

La fatiga es una de las primeras causas de siniestralidad mortal en las carreteras españolas. A partir de las dos horas de conducción continuada el riesgo a sufrir un accidente vial aumenta un 12% porque «la fatiga es el riesgo más evidente, habitual y peligroso para todos los conductores porque afecta a todos», señaló María Lidón Lozano, subdirectora general de formación de la DGT. «El 30 por ciento de los accidentes son debido a la fatiga y distracciones», añadió. Entre las habituales distracciones siempre aparecen comer, beber, maquillarse o sacar el codo por la ventanilla.

Hábitos de los conductores

Sin embargo, los hábitos de los conductores europeos son positivos ya que el 77,1% planifica siempre o casi siempre los viajes de largo recorrido; el 68,8 % descansa antes de salir y el 48,9 % busca evitar la congestión en el tráfico. Pero no todo son buenas noticias, ya que el 26,8 % intenta acortar el tiempo de viaje para llegar a los sitios antes, el 9,2 % ha tenido que parar a descansar por cansancio extremo al volante, o el 15,7 % ha sufrido un accidente por fatiga. De hecho, los que declaran haber sufrido más accidentes, así como los que se quedan dormidos, tienen en común que no paran a descansar o lo hacen a partir de las 4 horas de conducción continuada. «Hay que descansar un mínimo de 15 minutos para poder estirar los músculos e hidratarnos de forma correcta», apuntan desde del RACE.

La fatiga se percibe por parte de los conductores cuando tienen la necesidad de moverse en el asiento (88%), notan pérdidas de concentración (70%), sufren calambres musculares o dolor de espalda (66,5%) y tienen somnolencia (60%). Cualquiera de esos motivos es una pérdida de atención y aumenta el tiempo de reacción ante un obstáculo de un 86%. Al menos los españoles somos los que más descansamos antes de hacer un viaje (78,6%), los segundos de Europa que más planificamos (83%) y estamos entre los que más analizamos el día y la hora de salida para evitar retenciones. «En España se han aplicado los hábitos de conducción y estamos más concienciados», señaló Antonio Lucas. De hecho, sólo un 6,6% de los españoles ha iniciado un largo viaje después de salir de trabajar (frente a un 8,9% de media europea) y el 29,5% comparte los tiempos de conducción con otro pasajero (23,4% de media en Europa).

«La fatiga es el riesgo más evidente, habitual y peligroso para todos los conductores porque afecta a todos» María Lidón, subdirectora general de formación de la DGT

La importancia de estas recomendaciones no impidieron que durante los meses de julio y agosto del pasado año «fallecieran 260 personas en las carreteras -cuatro personas al día-, lo que supuso un incremento del 15% respecto a 2017», como recodó María Lidón. A pesar de ello, España ha bajado a la octava posición en el ranking europeo de fallecidos por millón de habitantes, con una cifra que alcanza los 39 muertos frente a los 51 de media en toda la zona europea. Unas cifras que no pueden permitir a los conductores bajar la guardia al volante.

Nuevas formas de movilidad

Los conductores españoles siguen siendo tradicionales a la hora de viajar en verano. Según el informe, a 3 de cada 4 españoles (72,8%) le compensa ir en su vehículo privado en estos desplazamientos incluso aunque suponga un mayor coste respecto a otras opciones, frente a la media europea del 66,4% También hay un porcentaje significativo de españoles, un 31,2% que cree que las plataformas de coche compartido son una buena opción para estos desplazamientos, porcentaje que sube hasta el 37% de media en Europa, destacando Italia, Francia y Noruega, que superan el 50%.

En líneas generales, el conductor europeo planifica los viajes de largo recorrido (77,1% siempre o casi siempre), descansa antes de salir (68,8%) y busca evitar la congestión en el tráfico (48,9%). Sin embargo, preocupa observar cómo el 26,8% intenta acortar el tiempo de viaje para llegar cuanto antes, el 9,2% ha tenido que parar a descansar por cansancio extremo al volante, o el 15,7% que ha sufrido un accidente por la fatiga. Por países, los habitantes de los países nórdicos son los menos previsores a la hora de realizar sus desplazamientos, mientras que Polonia, España y Portugal son los que planifican más su ruta.

El alcohol se mantiene como uno de los riesgos

Otra de las opciones para evaluar el riesgo al volante es el consumo de alcohol, obteniendo un dato muy preocupante: dos de cada cinco conductores europeos (43,6%) reconoce consumir alcohol y posteriormente haber conducido un vehículo, un dato que en España está en el mismo porcentaje. «La conducción y el alcohol es un binomio mortal», recordó María Lidón.

Además, el 22% de los conductores europeos reconoce hacerlo en bastantes ocasiones, siendo Francia (33%) y Reino Unido (27,5%) los que tienen mayor porcentaje.

Consejos para evitar la fatiga al volante este verano

  • 1

Para evitar la aparición de la fatiga, hay que tener en cuenta que conocer los síntomas es la mejor forma de prevenirla. En los largos desplazamientos hay que recordar tres reglas básicas: parar al menos cada 2 horas, estirarse y aprovechar para beber un refresco, para mantener el tono físico y la capacidad de atención.

  • 2

Ponte en carretera descansado: duerme un mínimo de 7 horas e intenta evita viajes después de terminar tu jornada laboral.

  • 3

Viajar de forma cómoda reduce la fatiga, ajusta bien el asiento (banqueta y respaldo), el reposacabezas y haz un reglaje en profundidad y altura del volante.

  • 4

Tómate la conducción de forma relajada y no intentes recuperar el tiempo perdido tras un atasco. El objetivo es llegar, y llegar bien.

  • 5

No bajes la vigilancia en los kilómetros finales, ya que muchos accidentes se producen en estos momentos.

  • 6

Durante el viaje, descansa cada dos horas o 200 kilómetros, y aprovecha para hacer unos estiramientos para recuperar el tono físico. Reduce este plazo si viajas de noche.

  • 7

Mantente hidratado, ya que la falta de líquidos provoca, entre otras cosas, una reducción de la atención, dolor de cabeza y cansancio muscular.

  • 8

Cuando pares, toma una bebida refrescante ya que, además de hidratarte, ayudará a despejarte y mejora los niveles de atención. Un refresco es tu mejor combustible… Quita la sed, no los puntos.