Solas ante la doble jornada

Solas ante la doble jornada

La soltería va a más y tiene sus ventajas, pero disfrutarlas es más difícil con hijos a cargo

INÉS GALLASTEGUI

Tenemos el Día de la Madre, el de la Mujer Trabajadora y el de los Solteros -en China es el 11/11, por los 'unos', y en otros países el 13 de febrero, víspera de los Enamorados-, pero ninguno de ellos refleja una realidad con un peso creciente en el mundo actual: cada vez hay más mujeres profesionales, sin pareja y, en muchos casos, madres. Barbara Payne, una editora y periodista de Chicago, reflexionaba sobre ello un Domingo de Pascua de 2006 mientras compartía charla y una copa de champán con varias amigas en situación muy parecida a la suya: un cuarto de siglo sin convivir con un hombre y asumiendo en solitario la doble carga de combinar su jornada laboral con las obligaciones domésticas y el cuidado de niños, padres y otros allegados dependientes. Así fue como creó una asociación en la que hacer piña con otras féminas en su misma situación e instauró el 4 de agosto para rendir homenaje a sus contribuciones al mundo. «No solo se ganan las lentejas, sino que cocinan, sirven y limpian. Hurra por las mujeres que lo hacen todo», proclamó Payne.

Las 'singles' son una nueva clase social en los países desarrollados, pero sobre ellas pesan aún muchos estereotipos negativos. La psicóloga norteamericana Bella DePaulo lleva veinte años defendiendo que los estudios científicos están sesgados -tienen un punto de vista «demasiado masculino, demasiado blanco y demasiado 'casado'»- y nos han estado mintiendo sobre las ventajas de la familia tradicional.

Según esta profesora de la Universidad de California, una aproximación menos prejuiciosa al asunto lleva a la conclusión de que el estado civil no determina el nivel de felicidad de un individuo. De hecho, hay investigaciones que indican que las personas sin pareja están más sanas, tienen más independencia económica y más oportunidades profesionales y disfrutan de más tiempo libre para el ocio y de una vida social más rica que las emparejadas.

En España el 82% de los hogares monoparentales los sostienen mujeres

Con su masiva incorporación al mercado de trabajo a lo largo del siglo XX, las féminas han podido disfrutar de esas y otras prerrogativas en la misma medida que los varones... hasta cierto punto. Porque en el nuevo panorama sociodemográfico -hay menos matrimonios, más tarde y se rompen más-cobra cada vez más importancia el modelo 'monomarental'.

Reivindicaciones

En Estados Unidos el número de hogares en los que no reside ningún matrimonio -formados por personas solas o por progenitores con sus hijos- superó por primera vez el 50% del total en 2011. Allí, las familias monoparentales se han duplicado desde 1975 y ya constituyen una tercera parte del total.

En España la tendencia es la misma, pero más lenta. Según el Instituto Nacional de Estadística, cada año aumentan el número de personas que viven solas -en 2018 eran 4,73 millones- y la cifra de viviendas en las que reside un solo adulto con sus vástagos (1,87 millones). Estos representan el 10% de los 18,5 millones de hogares de nuestro país. Eso sí, en cuatro de cada cinco de ellos el cabeza de familia es una mujer sola: viuda (41%), separada o divorciada (37%) o soltera (15%).

«No somos pobres 'per se', sino porque las administraciones públicas no legislan de manera adecuada», denunciaba hace unas semanas la presidenta de la Federación Española de Asociaciones de Madres Solteras, Carmen Flores. Entre sus reivindicaciones, políticas para favorecer su empleabilidad, una conciliación real, ampliación del permiso de maternidad, ventajas fiscales y ayudas de acceso a la vivienda. Según sus datos, el 43% de las españolas con responsabilidades familiares no compartidas están en paro y, entre las empleadas, el 74% consideran insuficientes las medidas de conciliación laboral que les facilita su empresa. La celebración está lejos de ser una fiesta.

Barbara Payne, editora gastronómica de Chicago, fundó en 2006 la Red de Mujeres Solteras Trabajadoras Afiliadas (SWWAN) y declaró un día internacional dedicado a ellas.

Su objetivo era llamar la atención sobre la importancia demográfica, política, social y económica de este grupo de población al que, sin embargo, apenas se presta atención. En Estados Unidos hay 57 millones de solteras.