El 'Señor África' y los flujos de doble sentido

La muerte de André Tarallo hace nueve meses pasó inadvertida, pero este hombre, que pocos conocen fuera las fronteras francesas, acumuló grandes prerrogativas como gestor de los intereses africanos de la firma Elf Aquitaine. La sospecha de que la compañía nacional gala era un Estado dentro de otro Estado quedó ratificada cuando fue detenido en el año 2000 dentro de una operación contra la cúpula de la firma, acusada de malversación de fondos. Entonces, este alto ejecutivo, conocido como 'Señor África', admitió la existencia de un fondo para sobornos de los dirigentes africanos y mencionó expresamente a Omar Bongo como beneficiado.

La estrecha relación entre la excolonia gala y el Elíseo ha sido calificada por los historiadores como el ejemplo perfecto de neocolonización, en que los intereses de unos y otros resultan favorecidos. Las arcas estatales de Gabón recibieron importantes fondos, muchos de ellos desviados, pero los periódicos galos también apuntaron que el flujo había gozado de doble sentido. Según estas informaciones, partidas procedentes de Libreville, la capital gabonesa, habían servido para apoyar campañas de candidatos que llegaron a ostentar la presidencia de Francia.