¿Gripe o resfriado?

La presencia de fiebre alta (entre 38º C y 40º C) es una de las principales características de la gripe./
La presencia de fiebre alta (entre 38º C y 40º C) es una de las principales características de la gripe.

Es muy común que la mayoría no sepamos en cierto momento si los síntomas que padecemos se deben a una gripe o a un resfriado, ya que ambas tienen una sintomatología general muy parecida. El doctor Ignacio Ferrando, director de Programas Médicos de Sanitas, desvela las claves para no confundirlos

REDACCIÓNMadrid

Tanto la gripe como el resfriado común son enfermedades infecciosas causadas por virus que no responden al tratamiento con antibióticos. Estos suelen infectar a nuestro organismo a través de las vías respiratorias y, aunque se manifiestan con tos, estornudos, rinorrea también lo hacen con otra sintomatología general.

Por eso muchas veces no sabemos si lo que padecemos es una gripe o un resfriado, pero hay ciertos matices que nos pueden ayudar a averiguarlo.

Consejos para su prevención

MUY PRÁCTICO

Higiene escrupulosa de las personas afectadas.

Evitar tocarse la nariz y llevársela a la boca.

Cubrirse la nariz con un pañuelo al estornudar, para evitar diseminar las gotitas contagiosas.

Reposo en cama mientras el estado general esté alterado.

Evitar aglomeraciones, ambientes cargados y si se es fumador abstenerse.

Beber abundantes líquidos para fluidificar las secreciones y combatir la deshidratación si existe fiebre.

Dormir con la cabeza elevada en la almohada para aliviar la congestión nasal.

Realizar gargarismos con agua tibia disolviendo un poco de sal y bicarbonato.

Lavarse las fosas nasales con agua tibia o con un poco de sal o instilarse unas gotas.

Vacunarse contra la gripe en el mes de noviembre tras consultar con el médico.

Utilizar analgésicos habituales si lo precisa. Para productos anticatarro, consultar al médico.

Nunca utilizar antibióticos sin la receta de su médico. No tienen acción contra los virus.

Según el doctor Ignacio Ferrando, director de Programas Médicos de Sanitas, «la gripe suele presentarse de forma epidémica, es decir, se manifiesta por la aparición brusca de un gran número de casos a la vez. En nuestro país el periodo en el cual se presentan estos brotes suele estar comprendido desde octubre a abril. Fuera de estas fechas establecer el diagnóstico de gripe es mucho más difícil».

En el caso de la gripe la vacunación suele ser eficaz, aunque los virus de esta cambian a menudo, y a veces se produce un brote diferente que hace que esta sea poco eficaz, pero por ese motivo la vacuna se modifica todos los años.

¿Cuáles son sus síntomas?

Fiebre. La presencia de fiebre alta (entre 38º C y 40º C), desde el comienzo de la enfermedad y que se suele prolongar durante los tres primeros días, es una de las principales características de la gripe. En el caso del resfriado común la presencia de fiebre alta es mucho más rara, aunque en los adultos puede haber una ligera elevación de la temperatura de no más de un grado centígrado. En niños y jóvenes esta elevación de la temperatura puede ser más frecuente.

Tos. En la gripe es habitual y puede llegar a ser importante. Suele ser seca, sin esputos. En los resfriados es moderada.

Dolores musculares o mialgias. Son propios de la gripe. Es el estado que popularmente se conoce como trancazo porque deja el cuerpo como si nos hubieran apaleado. Estos dolores se manifiestan preferentemente en los músculos largos de las extremidades y de la espalda y pueden ir acompañados de dolores articulares. En el caso de los resfriados no están presentes o son moderados.

Dolor de cabeza o cefalea. Con frecuencia presente desde un principio y de forma intensa en el caso de la gripe, es junto con los dolores musculares, una de las manifestaciones más molestas. En el caso del resfriado la presencia de dolor de cabeza es rara.

Estornudos. Constituyen uno de los síntomas cardinales del resfriado común (junto con la congestión y secreción nasal, dolor de garganta y tos). En el caso de la gripe no son frecuentes.

Secreción nasal. Muy frecuente y abundante en los resfriados, su presencia en la gripe es ocasional.

Dolor de garganta. Más propio del resfriado común que de la gripe.

Irritación ocular. Más frecuente en el resfriado común que en la gripe.