Los que más sufren tras una tragedia son los que menos lo demuestran

Adolescente deprimida /
Adolescente deprimida

Los investigadores descubren que el daño cerebral de las personas que superan mejor un mal suceso es mayor que el de las que desarrollan un trauma posterior

EDURNE MARTÍNEZ MADRID

Los científicos llevan años investigando por qué tras pasar por la misma tragedia hay personas que se reponen fácilmente y otras que desarrollan un trauma que les cuesta mucho trabajo y tiempo superar. En un artículo que publica esta semana la revista Science se explica que, contra todo pronóstico, las personas que aparentemente antes se reponen de un episodio traumático quedan, en realidad, más afectadas mentalmente, pero ellas no lo notan porque su cerebro lo supera y se hace más fuerte.

Ming-Hu Han, profesor de neurociencia del Hospital Mount Sinai de Nueva York y uno de los autores del estudio, explica que a través de experimentos con ratones han intentado descubrir por qué hay personas que no desarrollan traumas relacionados con el estrés. Normalmente todos los científicos intentan averiguar el fallo del cerebro que hace que las personas se traumaticen con episodios vividos durante su vida, pero en este caso hemos hecho lo contrario, explicó Han. Así, descubrieron algo sorprendente. Las personas que más toleran un episodio traumático son las que a posteriori experimentan cambios más perjudiciales en su cerebro en respuesta al estrés.

Aunque esto pueda parecer una contrariedad, no es así, aseguró el investigador. Una de sus principales conclusiones es que los daños cerebrales más fuertes tras un episodio traumático se producen en las personas que menos afectadas parecen por el suceso, ya que su cerebro consigue usar ese daño de forma beneficiosa. En su trabajo los investigadores han demostrado que se pueden activar esas mismas funciones en personas traumatizadas y conseguir que salgan de la depresión sin necesidad de medicamentos o terapias. Y esto se consigue mediante la activación de las buenas funciones del cerebro «en vez de intentar eliminar las que creemos malas, como normalmente se hace», afirmó Han.

Así, este trabajo abre una nueva vía de investigación para el desarrollo de tratamientos de pacientes con depresión, según aseguró el autor del estudio. Además, Han recordó que existen tratamientos como el ejercicio y la psicoterapia que son muy beneficiosos para tratar esta enfermedad sin la necesidad de medicarse.