La 'dieta ideal' para la salud de las personas y del planeta

La 'dieta ideal' para la salud de las personas y del planeta

Un grupo internacional de científicos concluye que hay que duplicar el consumo de frutos secos, legumbres o vegetales y reducir el azúcar y la carne. Se podrían evitar 11 millones de muertes prematuras y sortear la catástrofe ambiental

COLPISA

Menos carne roja y más verduras. Es un simple resumen pero hay muchas más conclusiones detrás del último informe realizado por un grupo internacional de científicos en la revista científica The Lancet. Se trata de la primera vez que diseñan una dieta con objetivos a nivel mundial. La idea sería la de duplicar el consumo de frutas, verduras, legumbres y frutos secos, y reducir en más del 50% las carnes rojas (vacuno, cerdo y cordero) y los azúcares añadidos. El objetivo es que en 2050 diez mil millones de personas tengan una alimentación saludable y que el esfuerzo medioambiental para lograr esta producción sea sostenible.

Si el mundo siguiera la bautizada como 'dieta de salud planetaria', dijeron los investigadores, podrían prevenirse más de 11 millones de muertes prematuras cada año, mientras que las emisiones de gases de efecto invernadero se reducirían y se preservaría más tierra, agua y biodiversidad. Para hacerla realidad se necesita llegar a acuerdos internacionales y nacionales, reconducir la producción agraria y las políticas de pesca, y convencer a la población y a los productores.

«La comida que comemos y cómo la producimos determina la salud de las personas y el planeta, y actualmente nos estamos equivocando gravemente», dijo Tim Lang, profesor de la Universidad de Londres en Gran Bretaña que fue uno de los líderes de la investigación.

Alimentar a una población creciente de 10 mil millones de personas para 2050 con una dieta saludable y sostenible será imposible sin transformar los hábitos alimenticios, mejorar la producción de alimentos y reducir el desperdicio de alimentos, dijo. «Necesitamos una revisión significativa, cambiando el sistema alimentario global en una escala que no se haya visto antes».

Muchas enfermedades crónicas que amenazan la vida están vinculadas a enfermedades como la obesidad, la diabetes, la desnutrición y varios tipos de cáncer. Los investigadores dijeron que las dietas poco saludables en la actualidad causan más muertes y enfermedades en todo el mundo que el consumo de alcohol, drogas y tabaco en forma no segura.

Diseñada para una ingesta de unas 2.500 calorías al día, la dieta fija rangos en los diferentes grupos alimentarios para adaptarse a las características de cada región, preferencias culturales, sistemas agrícolas o preferencias dietéticas individuales. Aunque la base de la alimentación es clara: los vegetales deben ser los protanistas, con entre 200 y 600 gramos de consumo al día. Algo parecido pasa con la fruta, de la que habría que consumir hasta 300 gramos. Sin embargo, su aportación de energía es limitada.

«Creo que lo podemos conseguir», asegura Walter Willett, profesor de Epidemiología y Nutrición en la Escuela de Salud Pública de Harvard. Con esta dieta, asegura, «hay miles de platos posibles». «Para ser saludables, las dietas deben tener una ingesta adecuada de calorías y consistir en una variedad de alimentos de origen vegetal, bajas cantidades de alimentos de origen animal, grasas insaturadas en lugar de grasas saturadas, y pocos granos refinados, alimentos altamente procesados y azúcares añadidos», resume Willett.

La ingesta de carbohidratos vendría esencialmente a través del arroz, el maíz o el trigo y debería suponer el 60% de la ingesta calórica del día. El grupo de proteínas supondría el 15% de la ingesta calórica del día, aunque dentro de este grupo hay alimentos, como la carne roja, que salen especialmente perjudicados. El estudio pide que se limite el vacuno o el cordero a unos 98 gramos a la semana, que equivaldría a una pequeña hamburguesa.

Más frutos secos y menos pescado

«La cantidad estipulada de carne roja para un país como Estados Unidos puede sonar pequeña, pero no para otras partes de mundo», opina Johan Rockström, profesor de Ciencias Ambientales en la Universidad de Estocolmo. «Supone comer vacuno una vez a la semana. A mí me gusta la langosta, pero no la como todos los días, sino tres veces al año», resume.

«Por ejemplo, yo estoy intentando eliminar la carne a la parrilla, cuando la parrilla es, por definición, carne. Pero a la gente le gusta», dice Willett. «Estamos intentando hacer la dieta asumible. Es una gran oportunidad para ganar en salud», explica el profesor. No obstante, también puntualizan los investigadores que el estudio es una guía sobre adónde tiene que ir el planeta.

De pollo o pavo se podrían consumir hasta 400 gramos a la semana. La cantidad de huevo debería estar limitada a menos de cuatro a la semana, mientras que de pescado se podrían consumir hasta 100 gramos al día. El consumo de frutos secos debería duplicarse hasta 350 gramos a la semana, o las legumbres, con un umbral máximo de 525 gramos semanales. Los azúcares añadidos estarían reducidos al mínimo, unos 31 gramos al día.

La dieta planetaria propuesta es el resultado de un proyecto de tres años y que involucra a 37 especialistas de 16 países.

 

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