«Te dan al recién nacido y haces de mamá por la noche»

Asun Hernández sostiene a uno de los bebés que ha cuidado. :: R. c./
Asun Hernández sostiene a uno de los bebés que ha cuidado. :: R. c.

Tiene 64 años y, durante los últimos quince, Asun Hernández, técnica en cuidados auxiliares de enfermería, ha combinado su trabajo diurno en hospitales y centros de salud con el cuidado de criaturas recién nacidas, unas cuatro por año, la mayor parte desde el parto hasta los dos meses de vida, a veces más, durante la noche. Es la figura denominada 'salus', poco conocida para la mayoría al estar ligada a un altísimo poder adquisitivo, «aunque cada vez más es un regalo que hacen las amigas o la familia a la madre reciente, para ayudarla». Un trabajo de mucha responsabilidad y conocimientos en el que, además, se paga la nocturnidad. Suelen cobrar alrededor de 5.000 euros al mes por jornadas de unas diez horas y, en principio, sin librar. Son profesionales diplomadas como Asun, enfermeras en su mayoría, instruidas en lactancia materna, nutrición y con mucha experiencia a cuestas, que ayudan en esos primeros meses donde el cansancio y el desconocimiento llevan a los padres al límite de sus fuerzas.

«Al principio hay gente que desconfía y te vigila mucho, hasta que se relajan. Y hay mamás que no quieren quedarse solas ni un día, porque no saben, están asustadas. Y llegas tú y haces de mamá por la noche, las liberas, les damos el biberón, aunque la mayoría prefiere dar el pecho, y entonces se los llevas a la cama o las despiertas para que se levanten. Muchas se sacan leche por el día y así tú tienes para darles por la noche. Después te vuelves a llevar al bebé a tu habitación y allí le sacas el aire y le abrazas, le acunas hasta que se duerme oyendo tu corazón. Hay mucho intrusismo en esto, y eso puede resultar un poco peligroso, sobre todo ahora que está en auge», advierte Asun.

Tras trabajar gracias a contactos que le informaban de familias demandantes, Asun empezó a hacerlo para Domestika International. «Muchos no saben de qué va esto; cuando les cuento lo que hago, me dicen 'vaya madres', pero si te lo puedes permitir... Ellas saben que su bebé está bien cuidado y descansan para estar muy bien durante el día». Lo primero es conocer a los padres y cómo desean que críe a su hijo, «si quieren que le enseñe a dormir distanciando las tomas cuando son más mayores, si prefieren que no les tengas en brazos... Enseño a coger el chupete, ayudo con la lactancia... Hay de todo, padres y madres muy implicados, otros que llegan de cenar y ni pasan a ver al niño...».