El hombre que mató a golpes al bebé de su pareja, condenado a 27 años de cárcel

La pareja que ha sido condenada, durante el juicio en la Audiencia Provincial de Sevilla./EFE
La pareja que ha sido condenada, durante el juicio en la Audiencia Provincial de Sevilla. / EFE

La Audiencia de Sevilla impone una pena de cuatro años de prisión para la madre por maltrato continuado

CECILIA CUERDOSevilla

La Audiencia de Sevilla ha condenado a 27 años y siete meses de prisión al hombre acusado de asesinar al hijo de 18 meses de su pareja, al que maltrataba habitualmente. Asimismo, la sala impone una pena de cuatro años de cárcel para la madre del niño como responsable de un delito de malos tratos tanto al pequeño como a su hijo mayor, que entonces tenía tres años y que en estos momentos está bajo tutela de la Junta de Andalucía. El tribunal la inhabilita para la patria potestad durante más de cuatro años por incumplir su obligación de velar por sus hijos.

El jurado popular ya declaró culpable hace unas semanas al acusado, identificado como E. T. R. y que se encuentra en prisión preventiva desde abril de 2016. Ahora, el tribunal le impone penas de cárcel por un delito de asesinato y maltrato habitual a la víctima y su hermano mayor, al que además no podrá acercarse o comunicarse con él durante cinco años. Y tendrá que indemnizar a este menor con 132.000 euros.

De la misma manera, condena a la madre por dos delitos de maltrato habitual y maltrato en el ámbito familiar. Asimismo, se le prohíbe acercarse o comunicarse con su hijo mayor durante 4,5 años. El fallo le impone además la inhabilitación especial para el ejercicio de la patria potestad durante ese mismo tiempo dada «la gravedad» de los hechos, subraya la Audiencia, y especialmente porque «se ha producido un serio ataque al principio y a la obligación de los padres por velar por sus hijos y el desarrollo de su personalidad, que en el presente caso debe entenderse afectada».

El fallo pone de manifiesto el trauma que vivieron los menores desde que febrero de 2016 su madre inició una relación sentimental con el acusado y los tres se fueron a vivir con él. Así, «era frecuente» que ambos adultos agredieran al hijo mayor de la acusada «a modo de castigo físico», con agresiones como golpearle con la mano abierta en la cabeza, meterle en la bañera y ducharle con agua fría, o encerrarle en su habitación cerrada con pestillo desde el exterior y sin luz, de forma que, «si seguía llorando, iban al cuarto y le pegaban». Los hijos del acusado fueron testigos en varias ocasiones de estos incidentes, y llegaron a pedir al padre que no siguiera haciéndolo.

Ambos condenados insultaban «constantemente» y agredían al bebé de 18 meses «a modo de castigo físico por el simple hecho de que protestara o llorara por cualquier cosa, dándole golpes y pellizcos en brazos, piernas, nalgas y sobre todo en la cabeza». La tarde del 23 de abril de 2016, como el bebé de 18 meses «no había dormido siesta y se quejaba llorando», el acusado se lo llevó a su habitación, «le agarró fuertemente por los brazos y lo zarandeó brutalmente, al tiempo que le chocaba sucesivamente la cabeza hasta en tres ocasiones» con una superficie plana no determinada, «provocando con la agresión la muerte» del bebé, «que no fue instantánea, sino que se produjo de forma agresiva en unas horas».

La mujer, que estaba hablando por teléfono, no tuvo constancia de lo que ocurría, y aunque se acercó a ver al bebé varias veces, pensó que dormía. No fue hasta pasada la medianoche cuando, al ir a darle el biberón, se percató de que estaba inconsciente.