Las mascotas ¿benefician la salud de las personas?

Personas y animales compartimos infecciones e infestaciones. Los estudios corroboran que, al menos, 70 patógenos asociados a las mascotas pueden transmitirse a las personas; por otro lado, compartir la vida con ellas disminuye el riesgo de corazón, los niveles de estrés y aumenta la actividad física

JOSÉ MARÍN SÁNCHEZ MURILLOPRESIDENTE DEL COLEGIO DE VETERINARIOS BADAJOZ

Dentro de las tendencias que marcan los tiempos y en el espacio que nos ha tocado vivir, podemos decir con absoluta certeza que las mascotas son ya parte de nuestra familia. Disfrutamos de su compañía, jugamos con ellos y hasta les hablamos.

El aumento de la esperanza de vida de la población humana, junto con el descenso de la natalidad, ha provocado un incremento del envejecimiento de la población. Consecuentemente, también ha aumentado el número de personas que viven solas, lo que ha hecho que gradualmente se incrementen también las cifras en el censo de mascotas.

Una de ellas, quizás la más importante, es el perro. Conocer el censo canino en España es complicado. Afortunadamente, la obligatoriedad en su identificación ha hecho posible que la mayoría de ellos lo estén, pero hay un gran número que aún queda sin registrar, y además hay perros que fallecen y no se comunica su baja.

Las cifras publicadas nos dicen que en Europa existen más de 80 millones de hogares en los que vive un animal de compañía. En el caso de nuestro país, contamos con aproximadamente 20 millones de mascotas censadas que conviven con nosotros en casi el 50 % de los hogares, siendo el perro el preferido, seguido del gato. Según el informe de la Asociación de Veterinarios 2018, estaríamos hablando de 5.147.000 perros y 2.265.000 gatos.

Como consecuencia de lo anteriormente expuesto, debemos ser conscientes de que la presencia de mascotas dentro del espacio doméstico nos ha llevado a un nuevo marco en el que la salud animal interacciona con la salud humana. Este hecho nos hace tener muy presente el concepto «un mundo, una salud», algo que ya dijimos los veterinarios hace mucho tiempo estableciendo nuestro lema: «Hygia pecoris, salus populis» (la higiene del ganado, la salud del pueblo).

Aún así, recientemente se ha presentado en el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, el Marco Estratégico de la Atención Primaria y Comunitaria, obviando totalmente a la profesión veterinaria que ejerce una función primordial de salud pública en relación con el control de higiene, la tecnología y la investigación alimentarias, así como la prevención y lucha contra las zoonosis (enfermedades transmitidas de los animales a las personas) y las técnicas necesarias para evitar los riesgos en el hombre debidos a la vida animal o a sus enfermedades.

A pesar de lo llamativo de las cifras teóricas, en nuestra realidad sanitaria la probabilidad de contraer una zoonosis asociada a las mascotas es baja. No obstante, siempre debemos estar atentos con ciertos grupos de personas como mujeres gestantes, inmunodeprimidos, niños y mayores. Tenemos que tener claro que no solo debemos comprometemos a cuidarlos y protegerlos, sino que también tenemos que ser conscientes de los posibles riesgos asociados.

Personas y animales compartimos infecciones e infestaciones de forma natural. Los estudios corroboran que al menos 70 patógenos asociados a las mascotas pueden transmitirse a las personas por contacto directo y/o indirecto.

Nada de lo dicho anteriormente supone un obstáculo insalvable para la tenencia de mascotas, más aún si tenemos en cuenta los beneficios para la salud de las personas. En todo caso, deberíamos aumentar las medidas higiénicas y todas aquellas tareas preventivas que nuestro médico y veterinario nos recomienden.

Dicho esto, también es justo mencionar los beneficios que proporcionan a la salud humana (zooeyia). Compartir la vida con una mascota se ha asociado con disminución del riesgo de enfermedad coronaria, disminución de los niveles de estrés y un aumento de la actividad física (especialmente al pasear a los perros). Los niños que crecen con una mascota, además de tener menores niveles de estrés, desarrollan mayor capacidad de percibir, compartir y comprender lo que otro puede sentir. De tal forma que, y dicho de un modo general, las mascotas pueden tener un efecto protector de la salud humana, y por qué no, de la sociedad en general.

Concluyendo, los beneficios aportados por las mascotas son muy superiores a los posibles riesgos. Pero para que esto sea así y sigamos disfrutando de ellas con tranquilidad, es necesario cuidarlas llevándolas al veterinario y manteniéndolas sanas.