Italia falocrática

La actriz italiana Moira Orfei paraliza el tráfico y centra todas las miradas masculinas en la célebre foto de Mario de Biasi./
La actriz italiana Moira Orfei paraliza el tráfico y centra todas las miradas masculinas en la célebre foto de Mario de Biasi.

Casanova, Mussolini, Berlusconi, Salvini... La fascinación por el 'macho alfa' condiciona a una de las sociedades más machistas de Europa. Los cineastas Gustav Hofer y Luca Ragazzi indagan en las raíces de la 'dictadura del pene'

DARIO MENOR

Italia es un país obsesionado por el pene, todo gira alrededor de él». No le falta razón al documentalista y cineasta Gustav Hofer, director y protagonista junto a su marido, Luca Ragazzi, de la película documental 'Dicktatorship', en la que indagan de una forma fresca y divertida sobre el machismo y la misoginia en la sociedad italiana. Basta pensar que la bellísima lengua de Dante contempla hasta 887 formas diferentes para referirse al miembro sexual masculino, una suerte de tótem nacional que llevan décadas explotando de un modo u otro quienes pretenden obtener poder e influencia en el país. Desde Benito Mussolini hasta Silvio Berlusconi y, en los últimos tiempos, Matteo Salvini, líder de la Liga, se han construido una imagen de 'macho alfa' que condiciona la sociedad italiana más allá de las ideologías y subyuga a la mujer a una posición subalterna que acaba convirtiéndose en el mejor caldo de cultivo para el feminicidio.

Estrenada la pasada semana en los cines italianos tras pasar por varios festivales internacionales como el de Toronto, el más importante de Norteamérica, 'Dicktatorship' plantea al espectador un axioma: las mujeres ya han recorrido su camino para acabar con el machismo y ahora les toca a los hombres dar el paso si quieren construir una sociedad igualitaria. «El problema no son los varones, sino la cultura patriarcal que lleva siglos rigiendo en Italia. No creo que estemos en el país más machista de Europa, pero tal vez sí en el que es más evidente la resistencia al cambio», cuenta Hofer mientras toma un café en el salón de su casa de Roma, uno de los escenarios de la película. Le acompaña Ragazzi, su compañero en el documental y en la vida real, quien considera que a los hombres les resulta difícil poner en cuestión su posición social porque siempre han gozado de privilegios sin darse cuenta de ellos. «Se tiende a considerar que son minorías quienes no tienen esos derechos, como los negros, las mujeres o los homosexuales. En nuestro país si eres hombre, heterosexual, blanco y católico está claro que lo tienes todo más fácil».

Para Ragazzi una de las pruebas más claras de esta situación es la escasa repercusión que ha tenido en el cine italiano el movimiento del 'Me Too' que, en cambio, sacudió al sector en Estados Unidos con las denuncias en cascada por casos de abusos sexuales femeninos. El 'gran satán' del 'Me Too' es el productor Harvey Weinstein, que habría cometido vejaciones con más de 80 mujeres, entre ellas conocidas estrellas de Hollywood como Salma Hayek, Angelina Jolie o Lupita Nyong'o. «En Italia no ha caído ninguna cabeza», dice el codirector de 'Dicktatorship'. «Impera una mentalidad de que los hombres son así y a la mujer le toca cerrar un ojo. Los casi 40 años de las televisiones de Berlusconi y los 25 años de sus políticas han dejado huella. Se ha exaltado la figura del 'latin lover' al tiempo que se hacía pasar la idea de que una mujer no podía ser guapa e inteligente. Si eras guapa debías someterte pues, de lo contrario, se desata una reacción muy violenta en tu contra. A las mujeres se les juzga por el físico, mientras que con los hombres la vara de medir es distinta y se cuenta, en cambio, el poder y el dinero que tengan».

Luga Ragazzi Documentalista «Los 40 años de TV de Berlusconi y 25 de sus políticas han dejado huella» Gustav Hofer Cineasta «Italia es un país obsesionado por el pene, todo gira alrededor de él»

Berlusconi y sus 'velinas', las jóvenes que participaban en sus fiestas, son la mejor representación de esta realidad de la que, según Hofer, son hoy herederas Salvini y la Liga. «Es el partido de los que 'la tienen dura', como decía el fundador Umberto Bossi, una formación política de hombres y para hombres que no tiene a ninguna mujer en sus primeras filas».

El apabullante éxito de Salvini en los recientes comicios europeos, en los que logró un 34% de los votos, no se explica en cualquier caso sin haber logrado un amplio porcentaje de apoyos entre el electorado femenino. «Les gusta a muchas mujeres», dice Hofer, recordando la predilección que tienen sus compatriotas por el 'hombre fuerte'. Es una tendencia heredada al menos desde los tiempos del fascismo y que sigue presente hoy en dos de cada tres italianos.

Salvini es bien consciente de este sentimiento y hace de todo para aprovecharlo sirviéndose principalmente de las redes sociales, en las que es omnipresente. En ellas no ahorró críticas durante la anterior legislatura contra Laura Boldrini, entonces presidenta de la Cámara de los Diputados, objetivo predilecto de comentarios misóginos por parte de muchos varones conservadores porque se atrevió a pedir que se refirieran al cargo que ejercía con artículo femenino y no masculino.

El otro 'tour de Italia'

¿Cuál es la diferencia entre ser un hombre y ser un macho? ¿Dónde nace la idea de supremacía masculina? ¿Por qué se sigue hoy educando en modo diferente a los hijos y a las hijas? ¿Es la llamada 'crisis del hombre contemporáneo' la pérdida de su poder? 'Dicktatorship' trata de responder a estas y a otras preguntas por medio de las entrevistas que Hofer y Ragazzi hacen a científicos, sociólogos, escritoras, políticas, expertas en tratamiento a hombres maltratadores e incluso a Rocco Siffredi, estrella del porno italiano, a quien le toca explicar por qué en ese tipo de películas se somete a la mujer mientras se mantienen relaciones sexuales. Siffredi asegura por «propia experiencia» que cuando se propone un cambio de papeles, «más del 90% de las mujeres no saben someter al hombre».

'Dicktatorship' arranca con una banal conversación a primera mañana entre sus directores y protagonistas mientras toman un café, en la que Ragazzi dice que la canciller alemana, Angela Merkel, es una «mujer con cojones». Hofer le afea el machismo de su comentario y le propone un 'giro' por distintas ciudades italianas para tratar de superar esa postura. En este viaje, hasta el espectador más feminista puede identificarse con Ragazzi al descubrir posturas y pensamientos favorables al patriarcado imperante. Uno de ellos parte de la reflexión que hacen los coautores de la película documental mientras disfrutan de un paseo en góndola por Venecia, la ciudad de Casanova. «Dicen que se acostó con 1.000 mujeres. Cuando un hombre hace eso se le considera un seductor, pero si una mujer tiene 10 amantes se le llama 'puta'», opina Hofer, a lo que Ragazzi responde medio en broma: «Es que 10 hombres son muchos para una mujer».

En su particular 'giro d'Italia', los directores de 'Dicktatorship' visitan el culmen de la adoración fálica. Tiene lugar en Monteprato di Nimis, un pueblecito de la provincia de Udine, situada en el norte del país, donde cada verano se celebra la 'Fiesta de los verdaderos hombres', en la que se saca en procesión una escultura de un cipote de cuatro metros de alto mientras se leen poesías y proclamas de exaltación del miembro viril. Todo, por supuesto, regado por litros de cerveza y de vino. Es probablemente la mejor demostración de que, como decía el poeta griego Sófocles hace más de 2.500 años, tener pene signifique estar «encadenado a un loco». Hofer y Ragazzi tratan con su película documental de que los dueños de este órgano pongan un poco de cordura y no pisoteen a la otra mitad de la humanidad en su demencia.

Luga Ragazzi. Romano de 48 años, este licenciado en Literatura y Filosofía ha trabajado como periodista, crítico de cine y documentalista. Pareja sentimental desde hace 20 años de Hofer, ambos escriben y codirigen sus documentales, que los han convertido en una de las escasas parejas gais públicas del mundo cultural italiano.

Gustav Hofer. Nacido en 1976 en la región italiana del Tirol del Sur, estudió Ciencias de la Comunicación en la Universidad de Viena y cine en la Middleses de Londres. Trabaja como corresponsal en Italia de la televisión Arte. Antes de 'Dicktatorship', realizó junto a Ragazzi los documentales 'Improvvisamente l'inverno scorso', 'Italy: Love It or Leave It' y 'What Is Left?'.

Benito Mussolini. El padre del fascismo exaltó la virilidad y masculinidad como valores que, supuestamente, contribuían a la grandeza de la patria. Consideraba que el mejor lugar para la mujer era la casa y estar dedicada a criar el mayor número posible de hijos.

Silvio Berlusconi. Cuatro décadas llevan sus televisiones explotando la imagen de la mujer como un objeto sexual, lo mismo que hace el magnate en política. Matteo Salvini. El líder de la Liga es el 'macho alfa' indiscutible de la política italiana y comanda un partido sin apenas visibilidad para las mujeres. Combina la defensa de la familia tradicional con los continuos cambios de novia. La última, Francesca Verdini, es 20 años menor que él.

El documental. Estrenada esta semana en los cines italianos, 'Dicktatorship' es una película documental que indaga sobre las raíces del machismo en Italia. El título juega con la forma de decir coloquialmente 'pene' en inglés para advertir sobre la 'dictadura' del miembro viril en la sociedad.

Sus directores. Los padres del documental, el matrimonio formado por Gustav Hofer y Luca Ragazzi, entrevistan a un buen número de expertos en su peculiar 'giro d'Italia'. Entre ellos hay sociólogos, científicos, psicólogos, expertas en tratamiento a hombres maltratadores y hasta una estrella del porno como Rocco Siffredi.