Los huérfanos por la violencia machista cobrarán un mínimo de 600 euros al mes

Manifestación ante el Congreso de los Diputados contra la violencia de género y los abusos sexuales. Imagen de archivo./Reuters
Manifestación ante el Congreso de los Diputados contra la violencia de género y los abusos sexuales. Imagen de archivo. / Reuters

Todos estos menores tendrán derecho a una prestación, con independencia de si su madre cotizó o no, y los que ya recibían una pensión la verán aumentada

Alfonso Torices
ALFONSO TORICESMadrid

El Parlamento, aunque con mucha lentitud, cumplió este jueves uno de los compromisos básicos que incluía el pacto de Estado contra las violencias machistas, rubricado por partidos, instituciones y organizaciones sociales en diciembre de 2017. El Congreso aprobó definitivamente y por unanimidad una ley con la que, a diferencia de lo que ocurría hasta ahora, ningún huérfano de la violencia de género o de cualquiera otra de las violencias contra la mujer -como puede ser una madre violada y asesinada- volverá a quedar desamparado por el Estado. Los grandes olvidados de la violencia machista, como han sido estos menores durante años, empezarán a serlo un poco menos.

Con la entrada en vigor de la nueva norma, que ha tardado casi dos años en ver la luz por los rifirrafes parlamentarios entre partidos, todos los menores que se han quedado huérfanos como consecuencia de la violencia de género o del resto de violencias contra la mujer cobrarán una prestación mínima de 600 euros al mes y los que ya recibían pensión, por haber cotizado su madre asesinada a la Seguridad Social, verán incrementada notablemente su cuantía.

Tendrán derecho a recibir estas asignaciones públicas por orfandad todos los niños, adolescentes o jóvenes que en el momento del asesinato de su madre sean menores de 21 años o estén incapacitados para el trabajo, que, además, podrán mantenerlas hasta los 25 años si la unidad familiar en la que conviven tiene unos ingresos mínimos o el beneficiario está aún estudiando.

La principal novedad de la ley, nacida de una proposición del PSOE y del empeño de su diputada Ángeles Álvarez, es que crea una prestación no contributiva que recibirán todos los huérfanos aunque su madre no hubiese cotizado nunca a la Seguridad Social o no estuviese dada de alta en el momento de su muerte, razones que habían dejado sin pensión al menos a la mitad de estos menores durante años, según los cálculos realizados en su día por el propio grupo proponente. Esta nueva prestación nace con una cuantía mínima de 600 euros al mes, que se elevará algo por encima de los 1.000 euros si los hijos menores que deja desamparados la mujer asesinada son dos o más.

Carácter retroactivo

De hecho, a partir de ahora, no solo tendrán derecho a prestación todos los huérfanos de las violencias machistas, cotizase su madre o no, sino que la ley, además, prevé que podrán solicitar la asignación los niños y jóvenes que aún reúnen las condiciones para recibirla y que en el pasado vieron como el Estado se la denegaba por no cumplir los requisitos vigentes hasta esta reforma. Tiene carácter retroactivo.

La otra gran novedad de la nueva ley es que los huérfanos de las violencias machistas que ya tenían pensión de la Seguridad Social la verán aumentada del 52% de la base de cotización de la madre al 70%, lo que les garantizará casi 700 euros de mínimo mensual y una pensión media de 800 euros, según los cálculos realizados por el grupo socialista. Si son dos o mas hermanos, como ocurrían en el caso de la prestación no contributiva, a partir de ahora cobrarán el 118% de la base de cotización materna.

Nadie tiene por el momento datos concretos de la cifra exacta de los beneficiados por esta reforma legal dado que el Estado solo lleva registro y cuantifica los huérfanos de la violencia de género desde 2013. Desde entonces, los asesinatos machistas a manos de las parejas o exparejas han dejado huérfanos a 238 menores, a razón de una media anual de unos 40 niños. El Fondo de Becas Fiscal Soledad Cazorla y la Fundación Mujeres, las organizaciones que más se han preocupado de estos niños y jóvenes durante los muchos años de abandono institucional, calculan que los homicidios machistas han podido dejar huérfanos a más de 500 menores desde que en 2004 se aprobó la ley integral contra la violencia de género.