4.000 años para inventar el WC

Aunque parezca increíble, un artilugio tan necesario como el váter tuvo que ser inventado varias veces antes de lograr imponerse. Desde hace más de 4.000 años, civilizaciones distintas encontraron soluciones tecnológicas para deshacerse de los excrementos de forma eficaz, pero por un motivo u otro, esos adelantos se perdieron. Los pioneros fueron los pobladores del Valle del Indo, en el actual Pakistán, donde las casas de la ciudad de Mohenjo-Daro tenían una especie de retretes que evacuaban las aguas negras al alcantarillado. El palacio de Cnosos de Creta, perteneciente a la cultura minoica, ya contaba con un WC con cisterna. Y en la antigua Roma existían las 'latrinas', unos servicios colectivos donde el agua corriente se llevaba los restos. En el siglo XVI John Harington construyó el primer retrete moderno para su madrina, la reina Isabel I de Inglaterra, y a finales del XVIII el relojero escocés Alexander Cummings inventó el primer inodoro al patentar el sifón, una tubería en forma de S que, al crear un 'tapón' de agua limpia, impedía el paso de los malos olores. Pero en la mayor parte del mundo se ha seguido evacuando en el campo o arrojando el contenido de los orinales a las alcantarillas de la calle hasta bien entrado el siglo XX. El inodoro doméstico es un lujo muy reciente.