Montañas en islas, el mejor lugar para analizar el aire

Treinta observatorios en todo el mundo integran la red de Vigilancia Atmosférica Global. Todos se sitúan en lugares aislados, alejados de los focos de emisión de contaminación de las ciudades, pero los mejores están en montañas altas enclavadas en islas, como el Observatorio Atmosférico de Izaña, que se encuentra a 2.400 metros de altitud, a unos 20 kilómetros del pico del Teide (3.718 m), en Tenerife, y el de Mauna Loa, ubicado en la base del volcán hawaiano (4.169 m), a unos 3.200 metros de altitud. Los dos están en el hemisferio norte y en un enclave subtropical, pero aún así es fascinante la coincidencia de sus mediciones. «Es asombroso que, a 13.000 kilómetros de distancia, las dos estaciones midamos el mismo calentamiento global: 0,19 grados por década», afirma Emilio Cuevas.