Fallece la anciana soriana que tuvo que separarse de su hermana para cobrar la pensión

Dos ancianas descansan en un banco del jardín de una residencia geriátrica./B. Agudo
Dos ancianas descansan en un banco del jardín de una residencia geriátrica. / B. Agudo

Las dos hermanas Julia y Encarna Garijo, convivían en la misma residencia pública para mayores hasta que las obligaron a separarse

Julia tenía 94 años, es de Soria, falleció ayer en Madrid. Es una de las ancianas sorianas que tuvo que separarse de su hermana Encarna, cuando convivían en una residencia de Matamala de Almazán. Las dos hermanas, Julia y Encarna Garijo, que convivían en la misma residencia pública para mayores ubicada en el municipio soriano, tuvieron que separarse, tras recibir Encarna una carta de la Junta de Castilla y León, en la que le notificaban que para seguir cobrando su pensión no contributiva de 380 euros, no podía compartir la misma unidad familiar que su hermana.

Más información

Las dos hermanas de 94 y 83 años, Julia y Encarna, habían decidido vivir juntas los últimos años de su vida en el centro para mayores de Matamala después de que una de ellas abandonara su vivienda de Madrid e ingresara en la residencia. Después de vivir juntas durante unos meses en Matamala, Encarna tuvo que volver a la capital de España para no perder una pensión no contributiva de 380 euros, puesto que la unión de ambas pensiones sobrepasaba la cifra de 8.900 euros, y el centro se considera como una única vivienda familiar.

Tuvieron que separase por una interpretación restrictiva de la Ley de Pensiones que ahora trata de modificar el albacea de Julia, un vecino de Almazán, de nombre Ángel Martín Vizcaíno, que abrió hace meses una recogida de firmas en la plataforma online change.org. Ya ha llevado estas rúbricas al Congreso de los Diputados, 135.000 con la pretensión de que se modifique la normativa.

La revisión de las pensiones no contributivas y, en concreto, de situaciones como las de las hermanas Julia y Enrcarna, de Almazán, se debe a una orden ministerial emitida a cada Comunidad Autónoma; en este caso a la Junta de Castilla y León. Martín Vizcaíno explica que «existe una sentencia en Castilla La Mancha que sienta jurisprudencia sobre un caso similar de tres hermanos. Sin embargo, Encarna y Julia no tienen dinero para iniciar un proceso judicial contra la administración, y yo tampoco».

Lea la información completa en El Norte de Castilla.