España se mira en el espejo europeo

Numerosas personas caminan por una calle céntrica de Madrid. /Manuel H. de León (Efe)
Numerosas personas caminan por una calle céntrica de Madrid. / Manuel H. de León (Efe)

El último retrato estadístico refleja la persistencia de la desigualdad entre mujeres y hombres

DOMÉNICO CHIAPPE

Hay más mujeres que hombres en Europa (un 5% más) y ellas alcanzan un mayor nivel educativo. Sin embargo, la tasa de empleo de los hombres es superior a la de las mujeres: el 73%, ellos, frente al 62%, ellas, según datos de 'La vida de las mujeres y los hombres en Europa. Un retrato estadístico'. Publicado este mes por el INE, en colaboración con Eurostat, tiene la pretensión de «comparar mujeres y hombres en su vida cotidiana, a partir de los datos de todos los países de la Unión Europea». También en el plano laboral. «Es interesante observar que la diferencia en las tasas de empleo aumenta con el número de hijos», indica el informe. En 2017, el 66% de las mujeres sin hijos trabajaban y en el caso de los hombres sube esa tasa ocho puntos (74%). Con uno, se incrementa al 71% y al 86%, respectivamente. Con dos, la tasa femenina se mantuvo, pero en los hombres subió al 90%. Con tres o más hijos -aquí está uno de los datos que muestran más las diferencias de sexos- la tasa disminuyó en las mujeres hasta el 57%.

En cuanto a la carrera profesional, «los hombres generalmente ocupan posiciones más altas que las mujeres». «Se puede observar, por ejemplo, que cerca de un tercio (34%) de los directivos de la UE en 2017 eran mujeres», mantiene el estudio. «El porcentaje de mujeres que ocupaba esta posición no superaba el 50% en ninguno de los Estados miembros. Los porcentajes más altos se observaron en Letonia (46%), Polonia y Eslovenia (ambos con el 41%)». Entre los más dispares están Países Bajos, Dinamarca e Italia (con un 27% los tres). España ocupa el puesto 17, con un 31% de directivas.

Sin embargo, el dato más revelador entre unos y otras en toda Europa, en donde no se ha alcanzado la paridad en ninguna nación, es el de los sueldos: las mujeres ganan en promedio un 16% menos que los hombres. «Al comparar el salario medio bruto por hora, las mujeres ganaron un 16,2% menos que los hombres en todos los Estados miembros», afirma. Una brecha salarial que varía por países.

Entre las mayores se caen dos mitos: Alemania y Reino Unido, con diferencias de 21,5% y 21% respectivamente, ocupando los puestos de cabeza. Entre los más nivelados están Rumanía, Italia, Luxemburgo, Bélgica y Polonia, todos con entre el 5% y el 7%. España otra vez está en una posición media: 14,2% de brecha salarial.

La precariedad y el desempleo también se ceban en ellas. Un 32% de las mujeres lo estuvo a tiempo parcial, en comparación con el 9% de los hombres. En donde hay mayor distingo en este sentido es en los Países Bajos (un 75% frente al 27%) y menor en Bulgaria, donde es casi paritaria. España está en la mitad de la tabla, con el 24% para ellas y el 7% para ellos. Mientras que el paro es mayor para ellas en cinco décimas en el promedio europeo. En España, la diferencia es una de la mayores del continente y alcanza algo más de tres puntos: el 19% en los hombres y el 15,7% en las mujeres.

En casa

Junto a la situación laboral, la diferencia entre los sexos se nota en la cotidianidad, sobre todo en el cuidado de los hijos y del hogar. «Hay una proporción mucho mayor de mujeres que de hombres que realiza las tareas relacionadas con el cuidado de los niños, las labores domésticas y las de cocina. En la UE, en 2016, el 92% de las mujeres entre 25 y 49 años, con hijos menores de 18 años, cuidaba a sus hijos diariamente, en comparación con el 68% de los hombres». Grecia tenía la mayor diferencia (95% y 53%) y Suecia la menor (96% y 90%). España ocupa los lugares abismales: el 95% de ellas cuidan de los hijos, mientras de ellos sólo el 68%.

«En las tareas domésticas y la cocina las diferencias son aún mayores. En la UE en 2016, el 79% de las mujeres cocinaba diariamente, en comparación con el 34% de los hombres». Mayores diferencias en Grecia e Italia; menores en Suecia y Letonia. España, en este apartado, también muestra una falta de paridad, aunque supera la media europea: 84% frente al 42%.

A la hora de evaluar sus vidas, los europeos, sin importar su género y por tanto el prejuicio social, se declaran «satisfechos». Las valoraciones fueron iguales aunque hay grandes diferencias en sus vidas, remarca el estudio. Por ejemplo, ellas prefieren la lectura. El 42% de las mujeres, frente al 31% de los hombres leen libros. Otros entretenimientos, como ir a espectáculos y conciertos, ir al cine o museos y quedar con amigos son elegidos por ambos en partes iguales. Ellos leen, sin embargo, más noticias por internet, algo que usan ellas para entrar a redes sociales, un poco menos de tiempo en pantalla.

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