Elcano marcó el rumbo

El 'Pros', un queche de 21 metros de eslora, lleva las banderas de los 22 países que tocará entre el 20 de septiembre de 2019 y el 8 de septiembre de 2022./ÓSCAR CHAMORRO
El 'Pros', un queche de 21 metros de eslora, lleva las banderas de los 22 países que tocará entre el 20 de septiembre de 2019 y el 8 de septiembre de 2022. / ÓSCAR CHAMORRO

Aficionados a la historia y la navegación emulan a bordo de un velero la primera vuelta al mundo del marino vasco. Les acompañamos en su primera singladura, entre Sevilla y Sanlúcar de Barrameda. «Fue una página brillante de la historia de España»

INÉS GALLASTEGUI

Voy a dar una vuelta». Muchos jubilados se lo dicen cada día a su pareja, a sus hijos o al gato antes de salir a la calle. Hay que airearse, estirar las piernas, ver a los amigos, comprobar que el planeta sigue girando aunque uno ya no vaya a la oficina o al tajo de buena mañana. José y Francisco Solá, José Morales, Miguel Ángel Lamet, Juan Manuel Eguiagaray y un puñado de aficionados a la historia y apasionados del mar le han dado un nuevo significado a la frase: ellos peinan canas y se van a dar una vuelta, sí, pero al mundo. En 2016 fundaron la asociación Amigos de los Grandes Navegantes y Exploradores Españoles (AGNYEE) y el sábado bajaron el río Guadalquivir, de Sevilla a Sanlúcar de Barrameda, en la primera etapa de un viaje de tres años en el que emularán la mayor hazaña naval de todos los tiempos, que Juan Sebastián Elcano emprendió hace justo 500 años: circunnavegar la Tierra.

El 10 de agosto de 1519, cinco naves con 239 hombres al mando de Fernando de Magallanes partieron del puerto hispalense. Querían abrir una nueva ruta por el Oeste a las Islas de las Especias (hoy Indonesia), pero les pasó de todo: motines, naufragios, hambre, enfermedades y la muerte del comandante en una guerra que no era suya. Casi por casualidad, acabaron recorriendo «toda la redondeza del mundo», le dijo Elcano al emperador Carlos al regresar en septiembre de 1522 como capitán de la nao 'Victoria', con la bodega llena del preciado clavo de olor, que cubrió los gastos de la expedición, y 18 marineros famélicos.

El 10 de agosto de 2019, los acordes de una banda de música de la Armada y un puñado de autoridades, familiares, amigos y curiosos despiden en el Muelle de las Delicias de Sevilla al 'Pros', un velero de 21 metros de eslora que recorrerá 40.000 millas náuticas tras la estela de la expedición original: de Sanlúcar a Tenerife, Río de Janeiro, Buenos Aires, Punta Arenas (Chile), Guam (Micronesia, Estados Unidos), Mactan (Filipinas), Tidore (Molucas, Indonesia), Cabo Verde y, finalmente, Sanlúcar y Sevilla.

José Soiá Capitán «A los marineros les pedimos entusiasmo y obediencia» «Dar la vuelta al mundo no estaba previsto; fue idea de Elcano» Diego Fernández Tripulante «Lo que no se conoce no se quiere, y aquí la historia no se conoce» José Morales Tripulante «Magallanes fracasó: su misión era traer especias y no lo consiguió»

El recorrido y el tiempo total empleado serán casi los mismos, pero gracias a la tecnología actual los exploradores no sufrirán las vicisitudes de la primera vez y en cada escala tendrán tiempo de hacer reparaciones, aprovisionarse y participar en los actos culturales que han organizado en los 22 países en los que tocarán tierra, en colaboración con el Ministerio de Exteriores y la Comisión Nacional del Quinto Centenario de la Primera Vuelta al Mundo.

También podrán relevar a la tripulación, porque la asociación cuenta ya con doscientos miembros, de los que la mitad se embarcarán como voluntarios en una u otra etapa. Entre ellos hay hombres y mujeres, jóvenes y mayores, muchos ingenieros navales y aeronáuticos, pero también militares, estudiantes, profesores, un exministro y un bombero. Faltan médicos. Del total, 19 cuentan con título de capitán y todos tienen nociones de navegación suficientes para la marinería; solo se les pide ser «entusiastas y obedientes», resalta José Solá, su capitán.

En cada etapa viajarán entre seis y ocho personas, para garantizar cierto confort en esta embarcación con cocina, cinco camarotes dobles y cuatro minúsculos baños. El espacio es reducido.

Eso no quita para que el sábado, durante las nueve horas de travesía a motor desde la capital andaluza hasta el mar -operar las velas en el río no es aconsejable-, la cubierta, en torno a unas cervezas, se convierta en un lugar de agradable tertulia entre los seis tripulantes y los seis periodistas invitados.

'Fake news' del siglo XVI

Todos reivindican el papel de Juan Sebastián Elcano en esta gesta, frente al protagonismo que la historia le ha dado al jefe de la expedición. «Magallanes está sobrevalorado. Fracasó, porque nunca llegó a las Molucas, y se metió en una batalla que puso en riesgo la misión, que no era dar la vuelta al mundo, sino traer especias. Queremos recuperar una página brillante de la historia. La gesta, el dinero y los tripulantes eran españoles», recuerda José María Morales de Oñate. «La idea de dar la vuelta al mundo no estaba prevista; fue de Elcano -apostilla el capitán-. El marino de Getaria era consciente de que los vientos en el Pacífico no eran favorables para volver hacia el Este y decidió regresar por el Oeste, por la ruta de los portugueses, a sabiendas de que el rey Manuel había dado órdenes a sus ejércitos de hundir la flota española y matar a sus tripulantes». «Lo que no se conoce no se quiere, y en España la historia no se conoce. La leyenda negra sobre los españoles son las 'fake news' de la época», lamenta Diego Fernández.

El nombre de aventureros se queda corto para aquellos hombres que navegaban hacia lo desconocido por un mar de incertidumbre. No había cartas náuticas de la mayor parte de su viaje, ni previsión meteorológica, y las velas cuadras solo les permitían desplazarse con el viento a favor. El manejo de las jarcias de la 'Victoria', de 28 metros de eslora, precisaba 45 marineros a los que había que albergar y alimentar durante meses. El 'Pros', un queche construido en Estados Unidos en 1987 pero con todos sus sistemas actualizados, dispone de mapas electrónicos, piloto automático y comunicaciones por satélite.

Los riesgos existen, pero están medidos. «Hoy no vamos a naufragar», anuncia con sorna Solá mientras espera que el puente de las Delicias se abra para iniciar la tranquila etapa fluvial.

Durante la jornada, la nota de color (rosa) la pone Álvaro de Marichalar, que pretende dar la vuelta al mundo a bordo de una moto acuática a la que ha llamado 'Numancia'. Asegura que lo hará «en pie y en solitario», con un barco de apoyo solo entre Dakar y Brasil y de Alaska a Rusia. Pero su proyecto se topa con el primer obstáculo apenas una hora después de partir y mucho antes de llegar al mar: la esclusa del Guadalquivir, con la que las embarcaciones procedentes de la capital andaluza salvan el desnivel al llegar al tramo vivo del río, le da con la compuerta en las narices por llegar tarde. Pide socorro al 'Pros' por el móvil, porque no tiene radio. No abre de nuevo hasta las diez de la noche, le advierten. La virgen se le aparece en forma de carguero que navega río arriba. La 'celebrity' y sus dos compañeros logran colarse, pero una avería acaba con las dos motos que le acompañan remolcadas por la embarcación que escolta al velero. Ya cerca de Sanlúcar, Marichalar intenta sin éxito que el velero deje embarcar a Peio, un guipuzcoano que reivindica la memoria del grumete Pedro de Tolosa, uno de los marineros de la 'Victoria' retenidos en Cabo Verde.

Las horas transcurren apacibles en el Guadalquivir, que hoy es unos 40 kilómetros más corto que en el siglo XVI, al haberse eliminado a lo largo de los años sus múltiples meandros. Una vez pasado Coria del Río, el velero y su misión se deslizan por el centro del cauce sin cruzarse más que con un puñado de anguleros y alguna bandada de flamencos en formación.

En la segunda mitad de la travesía la orilla de estribor se tiñe de verde en las marismas de Doñana. Poco antes de llegar a Sanlúcar, otras tres embarcaciones de recreo de la AGNYEE salen al encuentro saludando con sus bocinas. Cerca de la desembocadura el río supera el kilómetro y medio de ancho. Con la marea baja, el 'Pros' hace tiempo frente a la playa del Bajo de Guía, donde los sanluqueños preparan sus carreras de caballos a la puesta del sol. A las nueve y media, por fin, el velero atraca en el pantalán con la ayuda de una decena de manos en tierra. Hay aplausos. De aquí partirá hacia el océano abierto el 20 de septiembre. Ya solo queda una vuelta.

Cinco barcos con 239 hombres salieron de Sevilla en 1519. Ya en América, la 'Santiago' se destrozó en una tormenta y la 'San Antonio' se sublevó y regresó a España. La 'Concepción' fue quemada por falta de marineros, diezmados por el hambre y el escorbuto en la travesía del Pacífico. La nave capitana, la 'Trinidad', hizo aguas y se quedó en Molucas.

La 'Victoria' navegó sin escalas de Timor a Cabo Verde, donde cargó agua y comida, y escapó cuando el gobernador de la isla retuvo a doce tripulantes. Los 18 restantes, «flacos como jamás hombres estuvieron», llegaron a Sevilla el 8 de septiembre de 1522. Lo contó en su diario el italiano Antonio Pigafetta.

millas náuticas (81.500 kilómetros) recorrerá el 'Pros', que ampliará la ruta Magallanes-Elcano (40.000 mn) por el Caribe mexicano y Perú.

El 'Pros' hará un estudio de la contaminación por microplásticos, tomando muestras de agua de todos los océanos que enviará al Instituto Español de Oceanografía.

proyectos conmemorarán el quinto centenario, incluidos una película, un cómic y diversas exposiciones. Además del 'Pros', darán la vuelta al mundo el buque-escuela de la Armada Juan Sebastián Elcano y un trimarán del regatista Álex Pella.