Dientes de calamar para sustituir al plástico

Un científico observa un calamar capturado en el Ártico. /Reuters
Un científico observa un calamar capturado en el Ártico. / Reuters

Una proteína contenida en las ventosas de estos moluscos podría ayudar a crear materiales sostenibles para reducir la contaminación por microplásticos

Elena Martin Lopez
ELENA MARTIN LOPEZMadrid

La guerra contra el plástico podría acabar en la boca de los calamares. ¿Se lo comen? No. Pero en sus dientes está la clave: ¡Squitex! Una proteína con propiedades inéditas que puede ser convertida en fibras y que tendría numerosas aplicaciones, como la confección de prendas de ropa «inteligentes» o la creación de materiales reciclables que se auto-regeneran.

El descubrimiento, que plantea una alternativa sostenible para reducir la contaminación de microplásticos, ha sido publicado en la revista 'Frontiers of Chemistry'. «Los plásticos han mejorado la movilidad de los ciudadanos de a pie, les han ayudado a vestirse, a cocinar, etc.», explica Melick Demirel, autor principal del estudio. «Sin embargo, después de un siglo disfrutando de sus beneficios, estamos viendo que estos plásticos no son sostenibles. La próxima generación de materiales biosintéticos aportará los mismos beneficios, pero además serán ecológicos», añade.

Según los investigadores, las proteínas de los dientes del calamar tienen «propiedades notables» y los materiales hechos de ellas son elásticos, flexibles y fuertes. También tienen capacidades térmicas, de autocuración y de conducción eléctrica, lo que brinda el potencial para algunas aplicaciones nuevas.

El sector textil, una de las mayores fuentes de contaminación por microplásticos, sería uno de los grandes beneficiados de estos nuevos materiales. Las prendas de ropa hechas de nylon o poliéster, elementos derivados del petróleo, liberan microfibras durante los lavados que hoy en día están en todas partes y contaminan desde los campos agrícolas hasta los océanos. Squitex proporciona una capa resistente a la abrasión y la erosión de los tejidos generada por el lavado a máquina e incluso abre la posibilidad de confeccionar trajes resistentes a los ataques con armas químicas y biológicas.

«Estos materiales, también llamados biopolímeros, tienen propiedades físicas únicas que no se encuentran en polímeros sintéticos como el plástico», expresa Demirel. El científico destaca que su equipo ha producido prototipos de fibras, recubrimientos y objetos en tres dimensiones hechos de las proteínas de dientes de anillo de calamar. También asegura que los materiales construidos a partir de las proteínas squitex también servirían en campos como la biomedicina o el sector de defensa y seguridad.

Sin usar animales

La buena noticia es que los calamares no tienen que sufrir ningún daño. Las proteínas contenidas en sus dientes pueden producirse en el laboratorio utilizando bacterias genéticamente modificadas. El proceso se basa en la fermentación, utilizando azúcar, agua y oxígeno.

Ya se está trabajando en crear una tecnología que permita crear proteínas para utilizarse en «procesos de manufacturación industrial». De hecho, el propio autor del estudio es cofundador de una compañía cuyo objetivo es comercializar el squitex.

Se calcula que la capacidad industrial de producción del plástico se multiplica cada década y que la cantidad de este material producida desde 1950 es de 9.500 millones de toneladas, lo que equivale a 1.600 pirámides de Keops.

Más de un millón de aves y más de 100.000 mamíferos marinos mueren cada año como consecuencia de todos los plásticos que llegan al mar.

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