Airbus se hace de oro

El carguero Beluga es el avión más grande de la flota de Airbus. Arriba, Carlos de Inglaterra y Diana de Gales bautizan la primera unidad del A320 en 1987. :: Regis DuvignauReuters/ /
El carguero Beluga es el avión más grande de la flota de Airbus. Arriba, Carlos de Inglaterra y Diana de Gales bautizan la primera unidad del A320 en 1987. :: Regis DuvignauReuters / /

El constructor europeo de aviación cumple 50 años. En medio siglo ha logrado repartirse el mercado mundial con Boeing, tocada tras sus dos recientes accidentes

En la aviación, uno puede hacer planes, pero la última palabra la tiene siempre la meteorología. Airbus lo sabe de sobra, pero la naturaleza se lo recordó en la celebración de su 50 cumpleaños. La compañía europea había previsto que seis de los modelos de su flota hicieran un vuelo rasante, flanqueados por la Patrulla Francesa, sobre su sede de Toulouse, para regocijo de 20.000 de sus trabajadores, pero unas nubes bajas arruinaron el plan y hubo que corregir el programa.

La anécdota sirve para constatar la fragilidad de un sector, el de la aeronáutica, en el que su gran rival, la estadounidense Boeing, sigue intentando reponerse del calvario que le ha causado el 737 MAX 8, dos de cuyas unidades sufrieron sendos accidentes en octubre y marzo que le obligaron a enviar cientos de aviones al hangar. Un contratiempo del que no se beneficiará a corto plazo Airbus, porque la colosal producción de los aparatos no puede acelerarse así como así.

134
000 trabajadores
Empleos en España

Uno de los grandes méritos de Airbus, más allá de lograr en menos de estos cincuenta años repartirse a partes iguales el mercado internacional con Boeing, que fue por delante en este duopolio hasta el cambio de siglo, fue sellar la reconciliación entre países tras la II Guerra Mundial. Porque ahora puede parecer un dato trivial, pero aquella firma del 29 de mayo de 1969, apenas un par de meses antes de la llegada del hombre a la Luna, estuvo preñada de simbolismo. La aviación cerró una cicatriz.

Guillaume Faury CEO de Airbus «La aviación está al borde de una revolución tecnológica sin precedentes» «Nos gustan los problemas de la competencia, pero no cuando tienen que ver con la seguridad»

El acuerdo se produjo en Le Bourget, a las afueras de París, durante el Salón Internacional de la capital gala, y se selló con la rúbrica del ministro francés de Transporte, Jean Chamant, y su homólogo alemán de Asuntos Económicos, Karl Schiller. Los dos gobiernos se comprometían a desarrollar el Airbus300, el primer avión de fuselaje ancho y doble motor del mundo. La creación con la que aspiraban a meter la cuchara en el pastel que se repartían las estadounidenses Boeing, McDonnell Douglas y Lockhead.

Esta alianza corrigió el orden mundial de la aviación, provocando una aceleración en el progreso de la industria y abaratando los pasajes para que cada año pudiera subirse a una aeronave más gente en todo el planeta. Por eso la compañía europea saca pecho en sus bodas de oro. «La historia de Airbus es de ambición y progreso, y ha sido un escaparate de la integración europea. Durante cinco décadas hemos reunido empresas de aviación civil y de defensa de todo el continente», resumió Guillaume Faury, su director ejecutivo.

Su crecimiento desde entonces ha sido magnífico. Cada dos segundos y medio despega o aterriza en algún aeropuerto del mundo un A320, la joya de la corona. Lo más difícil, quizá, fue el parto, hasta que su primer aparato surcó el cielo en 1972. «Tuvieron que luchar contra los impulsos reticentes de los gobiernos nacionales que aún no estaban seguros de querer cooperar políticamente», puntualiza Nicola Clark, autora del libro 'Airbus: los primeros 50 años', para subrayar la importancia de un acuerdo que se producía en la misma ciudad, París, que solo 25 años antes tuvo que ser liberada de la ocupación nazi.

Un llavero y un helado

La unión franco-alemana fue el núcleo del proyecto, que se fundó oficialmente en 1970. Aunque no tardaron en unirse Reino Unido, que no paró de entrar y salir, y España, que se sumó de la mano de Construcciones Aeronáuticas. Esta coalición europea no tardó en hacerse fuerte y prácticamente ha soplado las 50 velas entregando su avión número 12.000.

Airbus, en unas cifras más globales, ha recibido más de 19.000 encargos, de los que unos 15.000 son del A320 y el A220, su gama de pasillo único. Para cubrir la demanda de aviones civiles, militares, artefactos espaciales y helicópteros, la compañía cuenta con cerca de 134.000 trabajadores: 48.000 en Francia, 46.000 en Alemania, 14.000 en el Reino Unido y 12.700 en España, con presencia en Getafe, Illescas, Puerto Real, Tablada, Barajas, Tres Cantos, San Pablo y Albacete.

Si la forma de tomarle la temperatura es pisando el parqué, Airbus, que ingresa el 75% de su capital por los aviones comerciales, goza de buena salud: sus acciones se han multiplicado por 8,9 en los últimos diez años. El valor de Boeing, desde las catástrofes de Indonesia y Etiopía con cientos de muertos, se ha depreciado en más de un 20%.

Pero desde Airbus llevan meses intentando no pisotear el prestigio de la competencia, como verbalizó su director ejecutivo. «Nos gustan los problemas de nuestros competidores, pero no cuando tienen que ver con la seguridad», declaró Faury.

Aunque algunos críticos ven en esa templanza un signo de debilidad de una multinacional que celebró su medio siglo de existencia agasajando a sus empleados alemanes con un llavero de recuerdo y un helado gratis, como informó la agencia 'Reuters'. Nada que ver con la fanfarria de 2005, el año del lanzamiento de la novedad con la que pensaban revolucionar el mercado: el A380, el avión más grande del mundo, condenado ya a los hangares a partir de 2021 debido a su discreta demanda. Con lo que parecen fiarlo todo al A350 y al incombustible A320 de pasillo único.

Otro de los modelos de su flota es el Beluga -no hay más que ver la foto que ilustra esta información para entender su nombre-, una aeronave de carga que puede llevar en su panza hasta 47.000 kilos y que la compañía utiliza habitualmente para transportar las piezas más grandes de sus aparatos comerciales o militares. En el ámbito militar se esmera con el A400M, un modelo de transporte aéreo que se ensambla en Sevilla.

Ascender en silencio

España, de hecho, cuenta con un 4% del consorcio a través de la SEPI (Sociedad Estatal de Participaciones Industriales), que buscaba garantizar la viabilidad de este proveedor aeronáutico con plantas en Sevilla, Cádiz y País Vasco.

En julio de 2000 se creó la EADS, que fusionaba al alemán DASA, el francés Matra y el español CASA, una alianza en la que Airbus, su división de aviación comercial, acabó dando nombre a toda la compañía en 2014. Fueron momentos peliagudos en los que hubo que tener la precisión de un alquimista para conformar una estructura directiva con un reparto equitativo por nacionalidades.

Los nuevos rectores de Airbus son los encargados de pensar en los próximos 50 años. No hay un sillón para los románticos, para aquellos que rememoran el A300, el modelo con capacidad de entre 210 y 250 pasajeros, con una autonomía de 7.500 kilómetros, que empezó a volar en 1972 y dejó de fabricarse en 2007. Ahora toca pensar en el futuro. «La industria de la aviación está al borde de una revolución tecnológica sin precedentes», augura Faury.

Airbus ya mandó al cielo en septiembre, desde Calafate (Argentina), el Perlan Mision II, un planeador con 25,6 metros de envergadura y solo 816 kilos que, tras ser remolcado y elevado, es capaz de subirse a una corriente y ascender mil pies por minuto con dos personas a bordo. Alcanzó los 76.000 pies (más de 23.000 metros), un récord para un avión subsónico, tripulado, alado y sin motor. El futuro llega en silencio.

segundos es el tiempo que pasa, por término medio, entre cada despegue o aterrizaje de un A320 en cualquier lugar del mundo.

aviones es la cifra total de encargos que ha recibido Airbus desde su creación hace 50 años.

de los aviones que ha fabricado el consorcio europeo en medio siglo siguen en servicio actualmente.

La firma aeronáutica europea cuenta con cerca de 134.000 empleados, de los que 48.000 operan en Francia, 46.000 en Alemania, 14.000 en el Reino Unido y casi 13.000 en España.

del consorcio es propiedad de España a través de la SEPI (Sociedad Estatal de Participaciones Industriales).

millones de euros de actividad -civil y militar- representa la aeronáutica en la industria española, el 0,77% del Producto Interior Bruto (PIB) nacional. El 81% de estos ingresos proviene de la exportación.

millones de euros aporta a la economía española Airbus, lo que supone el 0,4% del PIB nacional.

La industria aeronáutica española da trabajo, de forma directa o indirecta, a 108.000 personas. Solo Airbus tiene nueve plantas en nuestro país.

fue el año en que voló el primer avión de Airbus, el modelo A300.

unidades del A300 fabricó Airbus hasta 2007, cuando abandonó su producción.