Solo uno de cada diez jóvenes tiene opciones de comprarse un piso

Una pareja mira un bloque de pisos en construcción. /
Una pareja mira un bloque de pisos en construcción.

La gran mayoría de los veinteañeros y treintañeros deberían cobrar el doble para poder acceder a una vivienda, según el último estudio del Consejo de la Juventud de España

DANIEL ROLDÁNMadrid

Los jóvenes están 'condenados' a permanecer en casas con sus progenitores. Ocho de cada diez veinteañeros todavía comparte casa con sus padres porque o bien trabaja y no gana lo suficiente o bien está prolongando sus estudios para estar más preparado de cara a que la situación laboral mejore. Es la primera vez que se llega a esta cifra en España desde 2003, según el Consejo de Juventud de España (CJE), aunque no ha bajado nunca del 70% de los jóvenes entre 16 y 34 años.

El Observatorio de Emancipación correspondiente al primer semestre del año pasado incide en los problemas que arrastran los jóvenes para abandonar el hogar y, por ende, intentar formar una familia propia. "Hablar de madres jóvenes es como hablar de unicornios", ha apuntado Víctor Reloba, miembro del área socioeconómica del CJE. El informe recalca que el 64,1% de los veinteañeros y treintañeros no está trabajando, con lo que no pueden demostrar su solvencia económica a una entidad financiera. De los que trabajan, seis de cada diez percibe menos de 1.000 euros netos al mes; y solo uno de cada diez trabaja en ingresa más de 1.840 euros al mes en forma de salario podría plantearse la viabilidad financiera de compra una vivienda libre.

Para ser un "cliente solvente", los jóvenes trabajadores debería destinar el 58% de su salario neto para comprar una vivienda libre y partir con una hucha inicial que cuadruplique su sueldo anual (cerca de 50.000 euros en el banco). "O, lo que es lo mismo, deberían ganar un sueldo un 95,4% superior al actual para poder ser un cliente solvente. O alquilar una vivienda libre de 38,7 metros cuadrados o adquirir una vivienda libre de 51,2 metros cuadrados", explica el estudio.

De los jóvenes emancipados, el estudio del Consejo de la Juventud de España destaca el descenso que ha sufrido desde el comienzo de la crisis (2008) lo que la Encuesta de Población Activa denomina 'personas no emparentadas con la persona de referencia'; es decir, los jóvenes que residen en residencias universitarias o pisos de estudiantes. Si hace ocho años representaban el 8% de los jóvenes que habían saludo de sus casas, en el primer semestre de 2015 se contabilizó un 4,4%. "La crisis afecta a todo el mundo, y también a los estudiantes que antes se iban fuera de casa", añade el sociólogo Jofre López. La mitad de los jóvenes viven con su pareja (dos de cada cinco además con hijos) y solo un 16% logran irse de casa para vivir solos.

 

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