Conejo con cerezas del Jerte

Conejo con cerezas del Jerte

Es época de cerezas, así que no pueden faltar en este original estofado

LA VOZ DE CÁDIZ | RAÚL ARRIBAS

Las cerezas o picotas son una de las frutas que más nos gustan en verano, son fáciles de comer y no da pereza porque no hay que pelarlas. Habitualmente me preparo un buen número de ellas y me siento en la playa junto a mi 'Grumete' a comerlas, mientras vemos como las olas golpean la arena. Pero también nos encanta hacer platos fresquitos con ellas, los gazpachos y salmorejos de cerezas y por qué no, un estofado de conejo, que es lo que os traigo hoy.

El conejo es ideal para dietas de control de peso o colesterol siempre que se cocine con poca grasa. Tiene una carne blanca, magra y baja en calorías.Si se cocina guisada o estofada es tierna y fácil de masticar sobre todo para niños y adultos con dificultades, aunque has de saber que si proviene de caza suele ser más dura y por tanto necesitará algo más de cocción.

Ingredientes

Medio conejo de campo (1/2 kg. aproximadamente)

Un cuarto de cucharada pequeña de sal

Mezcla de pimientas

Dos dientes de ajo

Tres cucharadas de aceite de oliva virgen extra

Una Cebolla

18 cerezas o picotas frescas

125 ml. de vino moscatel Gloria

250 ml. de caldo de pollo

Una ramita de canela

Elaboración

Corta por la mitad las cerezas y las deshuesas. Resérvalas.

Limpia y lava muy bien el conejo (asegúrate que no tiene plomossi es conejo silvestre) y corta en unos ocho trozos. A mí como me dieron ya limpio, sólo tuve que trocearlo.

Sala los trozos de conejo y le echas un par de vueltas del molinillo de pimientas.

Pela y corta la cebolla en rodajas muy finas.

Pon una sartén o cazuela a fuego medio-alto con un par de cucharadas de aceite de oliva virgen extra, caliéntalo y dora los trozos de conejo durante cuatro minutos por cada lado o hasta que esté dorado pero no seco por dentro. Retira el conejo de la sartén y resérvalo.

Baja el fuego y añade otra cucharada de aceite de oliva. Dale un golpe a los dientes de ajo y sin pelarlos los echas en la sartén. Dora los ajos durante un minuto e incorpora la cebolla y seis cerezas. Rehoga la cebolla unos veinte minutos hasta que caramelice, sin que llegue a quemarse. Si ves que se tuesta demasiado añade una cucharada de agua.

Una vez la cebolla está muy tierna y dorada agrega el vino dulce, sube el fuego y deja reducir un par de minutos. A continuación incorpora la mitad del caldo de pollo.

Tritura la salsa en el vaso de la batidora (retira la piel del ajo si no quieres encontrarte trocitos desagradables) y de nuevo la echas en la sartén junto con el conejo, la ramita de canela y el resto del caldo. Cuece a fuego lento unos diez o quince minutos, dependerá de la dureza de la carne. Prueba de sal y corrige si fuese necesario.

Pasado ese tiempo añade las cerezas restantes y termina de cocer unos cinco minutos.

Sirve inmediatamente bien calentito junto con unas patatas fritas o un arroz cocido.

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