La crecida del Ebro da un respiro en Zaragoza

Crecida del río Ebro a su paso por la localidad de Gallur. /
Crecida del río Ebro a su paso por la localidad de Gallur.

Los vecinos de Boquiñeni han vuelto a sus casas aunque no tienen agua potable

AGENCIAS ZARAGOZA

Alrededor de novecientos vecinos de Boquiñeni (Zaragoza) que fueron evacuados del municipio el pasado sábado por la crecida extraordinaria del Ebro han vuelto a sus casas a lo largo del día de hoy, donde tienen ya agua corriente pero no potable, a la espera de realizar los análisis pertinentes del suministro.

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El alcalde de la localidad, Miguel Ángel Sanjuán, ha explicado que hoy se desactivado el protocolo de evacuación y los vecinos han podido volver a sus domicilios, todos excepto los ancianos de la residencia que fueron trasladados a las de Figueruelas y Tauste.

Los servicios sociales de la comarca han analizado la situación y han decidido que era preferible que permanecieran fuera del pueblo un tiempo más en previsión de que una nueva avenida obligue a ordenar otro desalojo.

Las casas de Boquiñeni ya tienen agua corriente, pero únicamente para uso sanitario, toda vez que antes de declarar su potabilidad hay que hacer los análisis pertinentes. Sanjuán ha explicado que los alrededor de novecientos vecinos del pueblo se centran ahora en las tareas de achicar agua de las casas hasta las que ha llegado el río, y será "más tarde" cuando se comiencen a evaluar los daños y a pedir las ayudas correspondientes.

Más tarde será tiempo también de "buscar culpables y exigir responsabilidades a algunos -ha enfatizado el alcalde- que se ganan el sueldo alegremente". Finalmente, Sanjuán ha agradecido la hospitalidad de los vecinos de Luceni, donde fueron trasladados los habitantes de Boquiñeni.

Por otra parte, la decisión de desalojar de forma preventiva a los vecinos de Pina de Ebro, en la Ribera Baja, ha quedado de nuevo aplazada, debido a que la crecida está bajando con menos fuerza y a que está aguantando el refuerzo que se ha llevado a cabo en una segunda mota, según han informado fuentes del Gobierno aragonés.

Protección Civil, en colaboración con el Ayuntamiento de Pina de Ebro y los técnicos del operativo coordinado por el CECOP, han acordado aplazar la decisión.

Por otra parte, en la Ribera Alta continúa el operativo de vigilancia y control y los vecinos de las localidades afectadas que no habían vuelto a su municipio, como Boquiñeni, ya están accediendo a sus casas.