Los Zigarros, rock sin aditivos

Ovidi y Álvaro, el dúo 'Los Zigarros'. / Alberto Ferreras | Vídeo: Virginia Carrasco/
Ovidi y Álvaro, el dúo 'Los Zigarros'. / Alberto Ferreras | Vídeo: Virginia Carrasco

Los hermanos Ovidi y Álvaro Tormo, ex 'Los perros del Boogie', publican un álbum debut que traza un recorrido por el rock más fresco y honesto

ROSARIO GONZÁLEZ MADRID

Dicen de ellos que son la gran apuesta del rock nacional, aunque ellos no aspiran a tanto. Hablamos de los hermanos Ovidi y Álvaro Tormo, ex 'Los perros del Boogie', que, reorganizados como 'Los Zigarros' presentan un álbum debut que traza el dibujo más fresco y honesto del rock que se escucha en los últimos años en el panorama nacional. Rock con toques puristas y con aires de los años 60, 70 y 80, con sabor a George Harrison, Tequila, Loquillo e incluso Los Rodríguez, pero un con un rico mundo propio que ahora exprimen en su primer disco homónimo.

Detrás de los hermanos Tormo se encuentra la producción de Carlos Raya, que apostó por esta pareja valenciana y los juntó en un estudio junto a Carlos Tarque de M-Clan, el baterista Tony Jurado, el bajista Iván 'Chapo' González y el pianista Luis Prados. El resultado es un disco con once canciones sorprendentes y unas guitarras que obligan a bailar, ponerse ñoño o incluso pensar. Ahí es nada.

La expectación por cómo acogerá el disco un mercado marcado por la homogeneidad crece cada día, aunque los hermanos Tormo se niegan a asumir la etiqueta de mesías que algunos se empeñan en adjudicarles. "No te lo puedes tomar tan en serio, sólo se trata de tocar la música que te gusta", señalan sorprendidos. "La responsabilidad solo se tiene cuando tienes que responder ante algo o alguien. Pero nosotros haremos lo que nos dé la gana, porque de eso va el rock and roll", añaden.

Ni siquiera se aventuran a catalogar su nuevo disco. "Es rock&roll y ya está, simplemente hacemos lo que nos sale, sin ningún filtro. Solo intentamos no hacer un revival". De lo que sí son conscientes es de que, como poco, suponen un soplo de aire fresco en un mercado sobrecargado de apuestas cada vez más planas. "La música que se hace es cada vez más aburrida; los grupos cada vez más suaves, más acústicos, más tranquilos.... Pero en este país se ha hecho rock clásico muy bueno, para bailar y se sigue bailando hoy en día; es decir, que se puede hacer y se puede hacer muy bien".