Unión del Pueblo Moralo critica el abandono que sufre el 'cordel'

Estado habitual del 'cordel', repleto de basuras. :: MAM/
Estado habitual del 'cordel', repleto de basuras. :: MAM

El partido de María García lamenta que en casi cuatro años no se haya invertido dinero público para recuperar caminos

MIGUEL ÁNGEL MARCOS

Unión del Pueblo Moralo denuncia en un comunicado el «abandono» que sufre la Cañada Real a su paso por Navalmoral, conocida popularmente como el 'cordel'. En especial en el tramo que va desde la carretera de Rosalejo hacia el límite de provincia con Toledo.

A juicio del partido que lidera la ex-concejala popular María García, «queda demostrado que al equipo de gobierno del PSOE sólo les interesa el postureo, las redes sociales y los viajes», al recordar que en el programa electoral del 2015 llevaban en el punto número 51 'instar a la administración competente a la recuperación de la Cañada Real para su uso como vía verde, ruta senderista o similar'.

«Sin embargo es una más de sus 100 promesas incumplidas, puesto que no solamente no se han preocupado de cumplir ese punto sino que han dejado que sea una escombrera y un camino intransitable para los usuarios, como senderistas, ciclistas, etc. Han dejado pasar cerca de cuatro años en los que no se ha invertido dinero público destinado a la recuperación de los caminos», explican.

Para terminar, insisten en la falta de iniciativas del actual equipo de gobierno frente a la apuesta de UdPM por las vías pecuarias como «activos ambientales», comprometiéndose a iniciar los trámites necesarios y a mantener líneas de colaboración con la consejería de Desarrollo Rural para hacer que el 'cordel' pueda ser «una vía verde para disfrute de todos, así como una ruta para el turismo de senderismo».

Viene de atrás

Nada más conocerse la denuncia de Unión del Pueblo Moralo a través de hoynavalmoral.es, fueron varios los lectores que recordaron que no se trata de una situación de ahora, sino que se arrastra desde hace muchos años, puesto que se limpia y se vuelve a ensuciar a las pocas semanas con basuras, escombros de obras y vertidos de todo tipo.

En ese sentido los usuarios echan de menos más civismo, más vigilancia por el cuerpo que corresponda, ya sea la Policía Local o el Seprona, y, sobre todo, sanciones con cantidades importantes -y que se den a conocer- para que dejen de producirse esos vertidos.