Trujillo y Batalha, 26 años hermanados

Trujillo y Batalha, 26 años hermanados

Durante este tiempo, se han llevado a cabo propuestas culturales, deportivas y sociales y, ahora, se quiere ejecutar proyectos europeos para mejorasEl Ayuntamiento aprobó el hermanamiento con la localidad portuguesa el 2 de julio de 1992

JAVIER SÁNCHEZ TRUJILLLO.

«Un día recibo una llamada. Me dicen que quiere hablar conmigo el presidente de la Cámara Municipal de Batalha, el doctor Castro. Tras los saludos, me propuso que hablásemos de un posible hermanamiento». Así recuerda quien fuera alcalde de Trujillo, Benigno Fernández, cómo fue esa primera conversación que dio paso al hermanamiento entre ambas localidades. Tal fue el entendimiento que el 2 de julio de 1992, se hizo oficial en la ciudad trujillana, en una sesión plenaria, con el apoyo de todos los partidos políticos. El 29 de agosto de ese año, se llevaron a cabo los actos de celebración.

Desde ese momento, ha habido actividades de todo tipo a ambos lado de la frontera. Se han celebrado actuaciones musicales, encuentros deportivos e, incluso, conferencias de índole histórico. No han faltado excursiones, intercambio de alumnos e iniciativas promocionales, junto propuestas económicas. En todas estas actividades, los trujillanos destacan el trato exquisito recibido. Tras 26 años de estrecha relación con algunos altibajos, esos vínculos entre Batalha y Trujillo pretenden dar un paso más, para ejecutar proyectos europeos para mejoras en ambas ciudades.

Benigno Fernández recuerda que a través de lo religioso, comenzó un hermanamiento cultural y social. En esa primera llamada, el mandatario portugués, Raúl Castro, explicó que había un vínculo entre ambas localidades, puesto que la ciudad trujillana tiene como patrona a la Virgen de la Victoria, mientras que el monasterio de esta localidad portuguesa está dedicado a Nuestra Señora de la Victoria. El acuerdo no se hizo esperar. Para ello, hubo que solicitar permiso a los ministerios de Asuntos Exteriores respectivos. En ese momento, también se buscaba fortalecer las relaciones entre España y Portugal, ya que, en momentos puntuales de la historia, no habían sido las mejores.

Con un proyecto de cooperación transfronteriza, se quiere mejorar la iluminación

Para formalizar esa fraternidad, se hicieron actos protocolarios en las dos localidades. Fernández recuerda la gran acogida que tuvieron en tierras portuguesas y el despliegue que se llevó a cabo. Participaron bomberos voluntarios en un desfile, así como una unidad del Ejército portugués de gastadores. Reconoce que el despliegue en Trujillo fue mucho menor. Defiende que en esa época se pusieron los cimientos a este hermanamiento que, en la actualidad, goza de buena salud.

Una de las formaciones que ha viajado en varias ocasiones a Batalha ha sido la agrupación Coros y Danzas Virgen del Rosario. Su responsable, Goyi Delgado, detalla que su entidad ha actuado en los diferentes núcleos de población de esta localidad. Destaca el trato recibido. Esos viajes han sido devueltos por agrupaciones lusas de folclore.

José Antonio Redondo, durante su etapa de alcalde trujillano, pone de manifiesto que también se fomentó ese intercambio cultural, deportivo e institucional entre ambas poblaciones, con la visita a una y otra localidad de diversos colectivos. Ejemplo de ello fue cuando viajó un grupo importante de mayores participantes de la actividad física del Consistorio trujillano. También fue un equipo femenino de fútbol, con el apoyo de futbolistas de un conjunto de Badajoz.

Como novedad, se intentó llevar a cabo unos coloquios o charlas históricas sobre Trujillo y Batalha. De hecho, participaron profesores de universidad. La idea es que se hubiese realizado de forma bianual. Sin embargo, «no se materializó». José Antonio Redondo señala que igualmente se propició la participación portuguesa en la Feria del Queso, para promocionarla en tierras vecinas, entre otras propuestas.

Esas relaciones buenas continuaron con Cristina Blázquez, tanto como concejala, como alcaldesa. Opina que ese hermanamiento dio sus frutos. Entre otras actividades, resalta el intercambio de jóvenes con sus profesores. Conocieron el día a día de sus compañeros portugueses. También se participó en la feria lusa de artesanía y gastronomía de esta localidad. En este evento, los responsables trujillanos ofrecieron, en un stand compartido, información turística de la ciudad, de la provincia cacereña, así como del proyecto de 'Orellana 2011'.

Para el actual alcalde, Alberto Casero, con Batalha, «hemos encontrado un socio preferente para cualquier tipo de actividad y proyecto». No tiene dudas de que, gracias a las relaciones mantenidas a lo largo de estos años, «he entendido lo que es un hermanamiento entre ciudades». Sostiene que esta localidad portuguesa tiene mucho que ofrecer y es un modelo a seguir. Casero sostiene que, en estos últimos siete años, se ha tenido la oportunidad de ejecutar proyectos europeos Erasmus Plus, con el que alumnos de diferentes centros educativos han tenido la oportunidad de hacer un intercambio. También han viajado formaciones musicales. En su primera legislatura, asimismo, se participó en un torneo de veteranos de fútbol, disputado durante un fin de semana. Ahora, lo debería acoger la ciudad trujillana.

En esta última época, los portugueses han tomado como ejemplo al iNovo para realizar un centro de emprendimiento. Ahora, se dará un paso más con un proyecto de cooperación transfronteriza para la mejora de la iluminación y la recuperación de espacios monumentales. También se ha propiciado que empresarios de ambas localidades participen en diferentes ferias. «Auguro un buen futuro», señala el mandatario trujillano.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos