Iberdrola avanza para construir la planta fotovoltaica más grande de Europa en la provincia de Cáceres

Vista de la construcción de la planta fotovoltaica Núñez de Balboa/HOY
Vista de la construcción de la planta fotovoltaica Núñez de Balboa / HOY

Ubicada entre los municipios de Torrecillas de la Tiesa y Aldeacentenera, estará lista en 2022 y con su potencia se superarán los 2.000 Mw renovables previstos por la firma en España en tres años

Juan Soriano
JUAN SORIANO

La mayor planta fotovoltaica de Europa tendrá nombre de conquistador trujillano y se construirá en Extremadura. Iberdrola ha iniciado los trámites para obtener el permiso ambiental para el proyecto Francisco Pizarro, que tendrá una potencia instalada de 590 megavatios y una inversión superior a 300 millones de euros.

Hasta el momento, la fotovoltaica más grande de Europa era la Núñez de Balboa de Usagre, también de Iberdrola, que está en plena construcción. Pero con sus 500 megavatios (MW) se ha visto superada por un proyecto que ocupará una superficie de 1.300 hectáreas entre los municipios cacereños de Torrecillas de la Tiesa y Aldeacentenera. La compañía estima que en su construcción llegarán a trabajar hasta mil personas. La entrada en servicio está prevista para 2022.

La multinacional ya ha medido el recurso solar a aprovechar y cuenta con los terrenos necesarios, el acceso a la red y al punto de evacuación y el diseño del proyecto. El siguiente paso ha sido iniciar la tramitación ante el Ministerio de Transición Ecológica, al que corresponde conceder el visto bueno ambiental en el caso de plantas que superen los 50 MW de potencia. Por debajo de esa cifra la competencia es de la Junta de Extremadura.

La empresa estima que tardará de doce a quince meses en obtener los permisos para la obra

La tramitación ambiental, que se ha iniciado en la última semana, supone la exposición pública del proyecto para que pueda ser examinado y recibir alegaciones, en caso de que alguien lo estime oportuno. Este proceso culmina con la declaración de impacto ambiental, tras lo que se necesita disponer de la autorización administrativa. Iberdrola espera recibir todos los permisos en un plazo de doce a quince meses, tras lo que comenzarían las obras con el objetivo de que la planta pueda entrar en operación en 2022.

La entidad resalta que el proyecto generará energía limpia suficiente para abastecer a 375.000 personas al año y evitará la emisión a la atmósfera de 245.000 toneladas de dióxido de carbono por anualidad, «reforzando la utilidad de esta tecnología para la protección del entorno y la mitigación del calentamiento global».

Planes en la región

Este proyecto no será el último que Iberdrola ponga en marcha en la región a corto y medio plazo. Según indica la entidad, con la planta Francisco Pizarro suma más de 1.600 MW en construcción y tramitación de proyectos fotovoltaicos en la comunidad, «convirtiendo a Extremadura en el centro de su estrategia renovable en Europa».

Esta cifra representa un 80% de la capacidad de generación con fuentes renovables que la compañía ha previsto en sus planes de inversión en Extremadura, establecidos en un total de 2.000 MW hasta 2022. De esa forma, aún hay cerca de 400 MW por asignar. La entidad señala que está trabajando en esos proyectos, pero que aún no tienen el grado de madurez suficiente para que se puedan dar a conocer.

En la actualidad, además de los 500 MW de la planta Núñez de Balboa y los 590 MW de la que se levantará en Torrecillas de la Tiesa y Aldeacentenera, están en avanzado estado de desarrollo las fotovoltaicas cacereñas de Ceclavín (328 MW), Arenales (150 MW) y Campo Arañuelo I y II (50 MW cada una). En total, suman 1.668 MW.

La nueva capacidad renovable prevista por Iberdrola en Extremadura, con 2.000 MW, supondrá duplicar la potencia correspondiente a la compañía en la central de Almaraz, que dejará de producir entre 2027 y 2028, aunque después habrá de diez a quince años de trabajos de desmantelamiento. De hecho, la planta Francisco Pizarro aprovechará el punto de evacuación de la nuclear.

Iberdrola destaca que estas instalaciones constatan «el liderazgo de Extremadura, España y la Unión Europea en la transición hacia un sistema energético más sostenible». Sobre la región, recalca el recurso solar, la disposición de suelo para grandes proyectos y la implicación de la Junta de Extremadura. Pero también la participación de socios locales como Ecoenergías del Guadiana en la búsqueda de emplazamientos y diseño de proyectos. Cita a empresas como Imedexsa, Cubillana, Elaborex y el Instituto Aeronáutico.

En todo el país la entidad tiene en marcha proyectos con 2.000 MW de potencia. Fuera de Extremadura, hay iniciativas en proceso en Huelva, Cuenca y Burgos. Representan el 70% de lo previsto en su plan de inversión hasta 2022, dotado con 8.000 millones de euros (4.200 solo para renovables), y que llegará a 10.000 nuevos MW hasta 2030.

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