Sierra de Gata quiere renacer desde su «kilómetro cero»

La Fatela, con el techo del antiguo restaurante derretido, tal como quedó a causa del fuego. :: hoy/
La Fatela, con el techo del antiguo restaurante derretido, tal como quedó a causa del fuego. :: hoy

La comarca impulsa un polígono industrial en La Fatela, un cruce estratégico que aún conserva la huella del incendio del año 2015

Antonio J. Armero
ANTONIO J. ARMEROCáceres

Han pasado casi cuatro años, pero ahí sigue el techo del antiguo restaurante del cruce de La Fatela. Negro, fundido, desmayado sobre las paredes que lo sujetan. Su visión despierta la memoria. La del recuerdo triste. Casi todo alrededor ardió en agosto del año 2015, en uno de los peores incendios que ha sufrido Extremadura en su historia reciente. El fuego pasó por encima de casi ocho mil hectáreas y derritió ese tejado del negocio que durante unos años entretuvo este lugar, que para la Sierra de Gata no es un sitio más. Es su «kilómetro cero», como dice Luis Mariano Martín Mesa, alcalde de Villasbuenas de Gata y presidente de Adisgata, el grupo de acción local que junto a la mancomunidad de municipios trata de impulsar un proyecto que pretende cambiarle la cara a este cruce de caminos donde tanta gente ha quedado, queda y quedará para encontrarse.

Aquí se dan la mano las dos carreteras más transitadas de la Sierra de Gata: la EX-205, que cruza la comarca de este a oeste (va de Hervás a la frontera con Portugal a la altura de Valverde del Fresno) y la EX-109, que la atraviesa de sur a norte (comienza en la autovía A-66 a la altura del puerto de los Castaños y llega hasta la provincia de Salamanca por Coria y Moraleja).

A día de hoy, lo que hay en este punto son unos apartamentos rurales. Y del otro lado de la carretera, el edificio abandonado del antiguo restaurante, con su techo a modo de recordatorio. Lo que se plantea ahora es ubicar aquí un polígono industrial y una planta de aprovechamiento de biomasa, proyectos que cuentan con el apoyo de Adisgata y de la mancomunidad, que agrupa a 19 municipios: Valverde del Fresno, Eljas, San Martín de Trevejo, Villamiel, Hoyos, Acebo, Perales del Puerto, Gata, Villasbuenas de Gata, Santibáñez el Alto, Torre de Don Miguel, Cadalso, Hernán Pérez, Robledillo de Gata, Descargamaría, Torrecilla de los Ángeles, Villanueva de la Sierra, La Moheda de Gata, Vegaviana y la pedanía de este último, Trevejo.

Luis Mariano Martín Presidente de Adisgata «También hay un proyecto de fábrica de pellets, que la mancomunidad ya ha declarado de interés comarcal»

Uno de estos ayuntamientos, el de Villasbuenas de Gata, ha cedido 41 hectáreas ubicadas en el entorno del cruce de La Fatela. La idea es que seis de ellas sean ocupadas por una fábrica de pellets. La empresa que promueve esta iniciativa -mancomunidad y grupo de acción local prefieren de momento no dar su nombre- anuncia una inversión de tres millones de euros y la creación de doce empleos en la planta y cincuenta para trabajar en el monte. «Técnicos de la Junta de Extremadura -informan los dos colectivos en un comunicado conjunto- ya han visitado las parcelas del polígono industrial, para certificar el acta de no inicio de la planta de biomasa». Se trata de un trámite administrativo previo, necesario en el caso de que el Gobierno autonómico quiera conceder una subvención a los promotores, que ya han solicitado esa ayuda económica.

40.000 toneladas al año

Esa planta tendría una capacidad de producción de 40.000 toneladas anuales, que según la Mancomunidad y Adisgata «es la capacidad de generación de pellets que tienen las masas forestales de montes públicos y privados de los 19 términos municipales». «La ubicación de esta fábrica en La Fatela es clave -afirma Luis Mariano Martín-, porque tal como se aconseja para cualquier proyecto de economía verde y circular, se minimiza la distancia entre la fuente de la que se obtiene la materia prima, que es el monte, y el lugar en el que esta se transforma». «Además -añade-, esta ubicación facilita el traslado de los excedentes de producción de la planta hasta el puerto de Aveiro, en Portugal, para desde ahí ser llevados a mercados extranjeros». El presidente de Adisgata destaca también el hecho de que este proyecto ya cuenta con la declaración de interés comarcal por parte de la Mancomunidad de municipios.

Hay que recordar que no es la única iniciativa asociada a la biomasa en la zona. En concreto, está prevista la construcción de una planta en Moraleja, dentro de un proyecto del que sí se conocen más detalles. Según publicó HOY en octubre del año 2017, sus impulsores son Pellex Energía S. L., Macorela Servicios y Gestiones S. L. y Ecovías & CC S. L., junto a la empresa pública Avante, lo que implica el respaldo de la Junta. Además de una en Moraleja, anunciaron plantas en Herrera del Duque y Las Hurdes. Entre las tres, la inversión rondaría los 50 millones, siempre según lo que anunciaron estas empresas.