Raquel Medina repite como alcaldesa de Navalmoral al liderar la lista más votada

Raquel Medina repite como alcaldesa de Navalmoral al liderar la lista más votada

En el pleno consiguió los siete votos del PSOE frente a los cinco del popular Jaime Vega, cuando la mayoría absoluta está en nueve

MIGUEL ÁNGEL MARCOS

Raquel Medina, como cabeza de lista de la candidatura más votada, la del PSOE, repite en la alcaldía de Navalmoral de la Mata, al no conseguir ninguno de los aspirantes la mayoría absoluta necesaria, cifrada en nueve concejales. Medina sumó siete, los de su partido, y Jaime Vega los cinco del PP, mientras que Jorge Martín, de Vox, y Joaquín Sarró, de Extremeños, se votaron a sí mismos. Se abstuvieron los dos ediles de Ciudadanos y el representante de Unidas por Navalmoral.

Con el salón de plenos lleno a rebosar, dos concejales socialistas formaron la mesa de edad, José María Encinas, el más joven, y Patricia González Mohino, la mayor. Frente a ésta última juraron o prometieron los quince ediles restantes, sin renunciar uno de ellos, Valentín Tomé, de Unidas por Navalmoral, a sus «convicciones republicanas».

Con los 17 ediles ya investidos, se preguntó si los cabezas de lista de las seis formaciones presentes mantenían su candidatura a la alcaldía, haciéndolo cuatro y renunciando dos, Ángel Muñoz, de Ciudadanos, y el propio Tomé. En la votación posterior sumó siete apoyos, los del grupo socialista, frente a los cinco del popular Jaime Vega. Entonces decidió el voto popular, que convirtió a Raquel Medina en la única alcaldesa que tendrán los pueblos y ciudades de la región mayores de 10.000 habitantes.

Nada más ser reelegida volvió a decir -como hace cuatro años- que para ella es un honor ser alcaldesa de su pueblo. «Y por supuesto una enorme responsabilidad, más aún con el respaldo claro de la ciudadanía», añadió. Ahí agradeció la confianza recibida y garantizó su compromiso con Navalmoral y su lealtad a la institución. También a los concejales y concejalas de esta nueva etapa y al personal del Ayuntamiento, «cuyo trabajo es ejemplar y que hacen que la gestión tenga éxito con independencia de su ideología o preferencias, porque siempre ponen por delante la institución y los intereses de los vecinos y las vecinas».

Después tuvo palabras para su madre y su hija -presentes en el acto- para el resto de su familia, amigos y compañeros. Y por supuesto para su padre, Rafael Medina, fallecido en accidente de tráfico décadas cuando regresaba de hacer un viaje como primer teniente de alcalde.

Más adelante aseguró que Navalmoral tiene todas las condiciones para ser una gran ciudad, «sin olvidar su alma de pueblo, pero no por su forma física, sus edificios grandes o pequeños, sino por el valor humano con el que contamos, el conocimiento, el buen hacer de la experiencia y la fuerza de la juventud. A pesar de las dificultades del momento, creo que es la mejor ciudad de mundo para tener una familia, cualquier tipo de familia». Asimismo avanzó que las personas serán el eje principal de esta legislatura, «al igual que la pasada», con un gobierno abierto a la ciudadanía y a los demás grupos políticos, a quienes tendió la mano y ofreció diálogo.

«El diálogo, aunque sea desde la discrepancia, será siempre el que presida nuestro talante. Estamos dispuestos a llegar a acuerdos con todos aquellos y en todos aquellos asuntos que beneficien a nuestra ciudad. Espero encontrar en los grupos de oposición ese mismo talante y que se deseche por todas las partes cualquier tentación de crítica destructiva o demagogia que tanto daña la reputación de Navalmoral en su conjunto».

Para terminar insistió en el orgullo que siente de ser la alcaldesa de una ciudad «tolerante, emprendedora, diversa, feminista y que no deja a nadie atrás».

Acuerdo con Cs y muro

En la tarde del viernes, horas antes del pleno, se dio a conocer la firma de un acuerdo entre el PSOE y Ciudadanos con el compromiso de los primeros de «apoyar, promover y ejecutar» 15 medidas del programa electoral de los segundos, si bien se aclaraba que no es un pacto de legislatura, sino un acuerdo puntual para «poner en marcha el gobierno municipal». De ahí la abstención de sus dos representantes.

Al acceder al Ayuntamiento los concejales electos, los funcionarios y el público asistente se encontraron con una simulación del muro que levantará Adif si mantiene su intención de construir la línea del tren de alta velocidad en superficie, y que algunos de ellos derribaron de manera simbólica. De hecho evitar la división del casco urbano que supondría ese muro es uno de los primeros retos de la nueva legislatura.