Placeat camina hacia la inclusión en tierras trujillanas

Placeat camina hacia la inclusión en tierras trujillanas

Los usuarios de esta asociación placentina han hecho marchas, dejando en los pueblos un documento con los derechos de las personas con discapacidad

JAVIER SÁNCHEZTRUJILLO.

Juan, Susana y Antonia acaban de llegar al centro base, junto al resto de sus compañeros, después de una larga caminata de algo más de 17 kilómetros para llegar a Torrecillas de la Tiesa. Tras la comida, toca un rato de siesta para recuperar fuerzas y sueño. Se han tenido que levantar a las seis de la mañana. Se trata del grupo de 26 usuarios, junto a sus monitores, de Placeat, asociación placentina en favor de la personas con discapacidad intelectual. Del 16 al 20 de septiembre y partiendo siempre desde Trujillo, han 'conquistado' la comarca, mediante la realización de rutas senderistas a diferentes poblaciones de la zona. En total, han recorrido algo más de 80 kilómetros.

Para muchos de esos usuarios, estas marchas, programadas cada año a un sitio diferente, es una de las propuestas más esperadas del calendario. Desde que comenzaron a llevarse a cabo en 1992, tienen una gran acogida. De hecho, alguno de ellos no ha faltado en ninguna ocasión. Gracias a este proyecto, Placeat ya ha recorrido numerosos lugares e, incluso, se ha caminado hacia Santiago de Compostela, en tres etapas en otros tantos años. También se ha ido a Fátima. Tras disfrutar de distintas partes de la región, este año ha sido el turno de 'Las tierras de Trujillo', como se detalla en el dossier de estas rutas elaborado por la entidad.

Más allá del ejercicio físico, con este tipo de propuestas se busca la inclusión y la concienciación, señalan los responsables. De hecho, a cada ayuntamiento que se ha visitado, se ha entregado un documento con el texto de los derechos de las personas con discapacidad, para que lo tengan en cuenta, junto a un dossier de la programación realizada.

Conviven

Dos de los monitores, Valeriano Pablo y Julia García, recuerdan que, durante estos días, los participantes conviven con diferentes personas, además de con sus compañeros y conocen otros lugares.

En esta ocasión, el campo base ha estado situado en el centro juvenil de Huertas de Ánimas, que ha sido el lugar cedido por el Ayuntamiento para esta actividad. Allí han desayunado, así como comido y cenado. Por las noches, dormían, con sus colchonetas, en el pabellón polideportivo, que está al lado. También han utilizado los servicios y las duchas de estas instalaciones. «Estamos muy agradecidos al Ayuntamiento de Trujillo», sostiene el gerente, Casimiro López. Desde este espacio, han partido andando a los diferentes lugares programados.

Cada día, estos senderistas han llegado a un pueblo de la comarca. En ocasiones, la furgoneta de la asociación les ha acercado unos kilómetros para que la marcha fuera más llevadera. Han estado en Madroñera, Plasenzuela, previo paso por el Ayuntamiento de La Cumbre, Torrecillas de la Tiesa y Aldea del Obispo.

Recibidos en cada pueblo

En cada uno de esos sitios, fueron recibidos por sus dirigentes políticos. El primer día, estuvieron con responsables del Consistorio trujillano en el salón de plenos. Susana, una de las usuarias, destaca la buena acogida que han tenido en cada uno de los municipios.

Estos usuarios, junto a sus monitores, destacan que el recibimiento más llamativo fue en Plasenzuela. Numerosos vecinos se echaron a la calle para darles una calurosa acogida. Además, se pararon las clases para que los menores estuvieran con estos peculiares senderistas. A la hora de emprender la vuelta, no faltaron también los ánimos. «Ha sido muy gratificante, nos vinimos muy emocionados», apuntan tanto Pilar, otra usuaria, como Valeriano Pablo.

Quizá, lo más duro de estos días no han sido ni las caminatas, ni el cansancio, sino los madrugones. Estos participantes, con cara de extrañeza, señalan que se han tenido que levantar todos los días entre 5.30 y 6 de la mañana. Tras el aseo y el desayuno, se ponían a andar, con sus diferentes descansos y el necesario avituallamiento. El más esperado era el momento del pastelito.

En esas rutas, se ha intentado tener todo bien atado y programado. Recuerdan usuarios y monitores que, antes de salir, cada uno iba con sus chalecos reflectantes. Además, iba un vehículo de Placeat, tanto en el inicio de la expedición, como otro al final. También se ha contado con una ambulancia de Cruz Roja Plasencia, que lleva apoyando esta actividad desde sus inicios.

A los pueblos se ha llegado sobre las 12.30 horas. Tras la visita a los consistorios, con los recibimientos y las palabras protocolarias, se volvía al centro base en el transporte de la asociación para comer a las dos. Esa comida, con menú variado, ha llegado a través de un catering, tanto a mediodía, como por la noche.

Ocio

Después de un tiempo de descanso, estos participantes han tenido actividades de ocio por las tardes. Han contado con una visita turística por Trujillo, así como la visita al planetario y al museo etnográfico José Blanco, junto a la ermita del Cristo de la Vida, en Huertas de Ánimas. Les llamó mucho la atención. El pasado jueves, tuvieron la oportunidad de disfrutar de un ensayo con los integrantes de los Coros y Danzas Virgen del Rosario. Esa noche, para terminar esta convivencia, además, tuvieron una fiesta de despedida. Este viernes, tras la última ruta, se volvió a Plasencia a la hora de la comida, con la satisfacción de haber participado en estas rutas por la comarca trujillana.

Ángel, uno de los senderistas, es la segunda vez que participa y reconoce que le ha gustado mucho esta experiencia. Además, ha intentado, como la mayoría de los compañeros, hacer todos los kilómetros planteados andando. No obstantes, algunos han necesitado tomarse un descanso en los vehículos de apoyo.

Tanto Casimiro López, como Valeriano Pablo recuerdan que, antes de llevar a cabo esta programación, se revisan todos los caminos y estudian las posibles rutas. Recuerdan que, en la medida de lo posible, se utilizan pistas para caminar. Sino es posible, se va por carretera. Para ello, se solicita el apoyo de los agentes de la Guardia Civil.

También se habla con los ayuntamientos para concertar esas visitas. Al final, las jornadas han salido según lo previsto. «De lo que se trata es que sean ellos, los usuarios, los verdaderos protagonistas», añade el gerente.