Miajadas se sitúa en el epicentro cultural

La Fundación Laura Otero celebró el viernes la décima edición de su certamen de pintura en el complejo cultural Palacio Obispo Solís con una gran afluencia de público

Los hermanos Vicente, Reyes, Eugenio, Laura y Miguel Manzano Otero delante de la obra ganadora del X certamen de pintura Laura Otero. :: /PAKOPÍ
Los hermanos Vicente, Reyes, Eugenio, Laura y Miguel Manzano Otero delante de la obra ganadora del X certamen de pintura Laura Otero. :: / PAKOPÍ
ALBA BARANDA

La localidad cacereña de Miajadas acogió el viernes uno de los eventos más importantes de su agenda cultural: la entrega de premios del X certamen de pintura Laura Otero. El patio del complejo cultural Palacio Obispo Solís, lugar elegido por segundo año consecutivo para dar a conocer los nombres de los ganadores, lució sus mejores galas en un atardecer cargado de arte y emoción.

«Es la noche del año más importante para mi familia», confesaba Eugenio Manzano, presidente del patronato de la Fundación Laura Otero, que recibió personalmente a los invitados a las puertas del céntrico complejo. No faltaron a la cita los principales líderes políticos locales, pero la mayoría de los asistentes eran allegados de los cinco hermanos Manzano Otero y eso se notó en la gran cantidad de gestos cariñosos que se sucedieron durante toda la velada.

Uno de estos íntimos de la familia fue Atanasio Naranjo, dueño de la firma regional Tany Nature y amigo personal de Eugenio Manzano, que lo nombró invitado de honor de evento. Naranjo reivindicó la importancia de la ruralidad y de las empresas locales, ya que actualmente no hay muchas compañías en pequeños municipios de la región que tengan una labor social equiparable a la de la Fundación Laura Otero.

Junto a ellos en la mesa presidencial también estuvo el alcalde de Miajadas, Antonio Díaz Alías, que se remontó al año 2009 para recordar el día que el mayor de los Manzano se presentó en su despacho para contarle que tenía en mente un proyecto cultural. Un año después, tuvo lugar la primera edición del certamen de pintura Laura Otero.

Este 2019 ha alcanzado su décimo aniversario y los asiduos a esta cita anual coincidieron en que cada año aumenta la calidad de las pinturas. «Sí, es una tarea difícil pero también grata», apostilló Francisco Javier Pizarro Gómez, catedrático de Historia del Arte, director de la Real Academia Extremeña de las Artes y Las Letras y presidente del jurado. El resto de componentes han sido Herlinda Cabrero Cabrera, restauradora del Museo del Prado; Gloria Esteban Cruz, concejala de Cultura del Ayuntamiento de Miajadas; Verónica Estefanía Bueno Salgado, ganadora de la edición pasada del certamen de pintura y Laura Manzano Otero, en representación de la propia fundación organizadora.

Arriba, los componentes del jurado y los tres galardonados. Abajo, a la izquierda, Atanasio Naranjo; invitado de honor, y Eugenio Manzano se prodigaron numerosas muestras de amistad durante el acto; y, a la derecha, asistentes mirando las obras que pueden verse hasta el 7 de junio. :: / PAKOPÍ

Pizarro indicó que un concurso de pintura de una década de antigüedad está ya más que consagrado. De ahí la gran responsabilidad que tenían todos los miembros del jurado. «Tras estos diez años, Miajadas ya se suma culturalmente a ciudades tan importantes de la geografía extremeña como Cáceres, Badajoz, Plasencia, etcétera. Y además, cada vez se va abriendo un espacio mayor en el ámbito nacional, porque estos galardones ya han superado fronteras. Prueba de ello es el poder de convocatoria que tienen. De hecho, ganar el certamen de pintura Laura Otero enriquece el palmarés de los artistas», manifestó.

El director de la Real Academia Extremeña de las Artes y Las Letras también expresó su deseo de que todas las obras presentadas a lo largo de la trayectoria de este concurso puedan algún día tener un espacio donde poder ser expuestas.

La artista granadina Leonor Solansse hizo con el primer premio

Al complejo cultural Palacio Obispo Solís han llegado este año 56 paquetes con un tamaño máximo de 150 por 150 centímetros provenientes de todos los rincones del mapa español. Un total de 56 obras de temática libre plagadas de pincelazos de ilusión por conseguir el primer premio de este certamen artístico, consistente en 6.000 euros. La ganadora del mismo fue Leonor Solans con el óleo 'Niña'. Esta granadina, que ha basado la mayor parte de su obra en pintar niñas, ha mezclado en el trabajo condecorado esta afición con otra que le encanta: el arte urbano y los grafitis. Reconoció que va a dedicar el dinero a una reforma que necesita el techo de su vivienda.

La ganadora Leonor Solans y su óleo 'Niña'. ::
La ganadora Leonor Solans y su óleo 'Niña'. :: / PAKOPÍ

El segundo premio, dotado con 3.000 euros fue a las manos de David Javier Caro por 'Fátima'. El cubano, que lleva siete años viviendo en Ciudad Real, dedicó el premio a sus padres y a su país. Tras estas dos pinturas con rostro de mujer, llegó el turno de otorgar el accésit Premio Extremadura al extremeño Ramón de Arcos por su obra 'Dehesa VII'. Además de 1.500 euros, recibió un distintivo, al igual que el resto de premiados, con la forma de las piedras de molino que se encontró el Grupo Laura Otero tras reformar sus oficinas.

Tras el acto, en el que todos los participantes coincidieron en que cada año se tornaba más difícil elegir a los ganadores, se inauguró una exposición con 37 de las obras presentadas en las salas El Molino y El Toril del complejo cultural miajadeño. Podrá visitarse gratuitamente desde mañana lunes hasta el 7 de junio.

Cuando creó este certamen, la Fundación Laura Otero pretendía devolver a la sociedad parte de lo que había recibido de ella a lo largo de los años. Ahora, además de continuar con esa aspiración, está dejando un legado artístico del que no muchas empresas regionales pueden presumir. De esta forma, posiciona a Miajadas, una localidad de menos de 10.000 habitantes, como epicentro cultural en Extremadura.

Arriba, público contemplando 'Fátima' del pintor David Javier Caro, que quedó en segunda posición. Abajo, a la izquierda, el alcalde de Miajadas entregó un reconocimiento a la Fundación Laura Otero por su labor social; y, a la derecha, la distinción que se entregó que simulaba las piedras de molino que aparecieron tras una reforma. :: / PAKOPÍ