La medina de Romangordo vuelve a sus orígenes

Vecinos y visitantes degustaron té y pastas morunas en el interior de la jaima. :: e.g.r./
Vecinos y visitantes degustaron té y pastas morunas en el interior de la jaima. :: e.g.r.

El Ayuntamiento organiza una serie de actividades para poner en valor el yacimiento arqueológico Romangordo se traslada al siglo X para dar a conocer Madinat Al-Balat

ELOY GARCÍA ROMANGORDO.

Calles, talleres y casas de Madinat Al-Balat, el asentamiento árabe del siglo X ubicado a orillas del Tajo en cuya recuperación se encuentra inmerso el municipio de Romangordo, volvieron a bullir de gente el fin de semana. Mujeres reunidas en torno al hogar charlando mientras cocinaban, pescadores arreglando sus redes, hombres cerrando tratos con otros vecinos,... todo ello bajo la atenta mirada de los visitantes que el sábado se desplazaron hasta el yacimiento con motivo de la celebración de la tercera edición de las jornadas 'Descubriendo Madinat Al-Balat'.

En este caso se trata de una serie de escenificaciones sobre un día cotidiano en esta antigua ciudad a cargo de los propios arqueólogos que bajo la batuta de Sophie Gillote llevan varios años excavando este enclave, que cada año aporta nuevos descubrimientos. Precisamente aprovechar la presencia de estos profesionales (las excavaciones se llevan a cabo solo un mes al año) es lo que pretende el Ayuntamiento de Romangordo, para así dar a conocer el trabajo que se está llevando a cabo, consolidar este yacimiento como reclamo turístico y conseguir que finalmente pase a ser patrimonio público.

Y es que la ciudad se encuentra en terrenos privados, concretamente propiedad de la familia García Moya, a quién la alcaldesa Charo Cordero agradecía las facilidades que están dando para que las excavaciones y resto de actividades se puedan llevar a cabo, así como la buena disposición de los propietarios para que finalmente el Ayuntamiento pueda adquirir este enclave. «Nos están demostrando tener sensibilidad al respecto. Desde el Ayuntamiento creemos que es necesario que sea público para garantizar su conservación, pues así podremos invertir como queremos», manifiesta Cordero, además de señalar que de este modo podrían ampliarse los periodos de excavaciones y acelerar la recuperación de la ciudad, ya que hasta ahora solo se está trabajando sobre un 10% de su superficie total.

Sesión de cine

Volviendo con las jornadas, tras la inauguración llevada a cabo el viernes con presencia de Cordero, la directora de las excavaciones, Sophie Gillote, y la Secretaria General de Cultura de la Junta de Extremadura, Miriam García, se celebró a cabo una conferencia sobre el presente y futuro de Albalat en la que participó el equipo de restauración virtual Arkeographos y una sesión de cine.

El sábado llegó el grueso de actividades, comenzando por la mañana con las citadas visitas guiadas al yacimiento, durante las cuales los más pequeños tuvieron la oportunidad de convertirse en verdaderos arqueólogos. Armados con cubos y pequeñas palas, los profesionales que excavan en el yacimiento les ubicaron en distintas áreas delimitadas para llevar a cabo esta actividad, donde se encontraban enterrados no solo fragmentos de cerámica, sino golosinas que a la postre servirían para despertar aun más la curiosidad de los pequeños.

Entre estos se encontraban Edurne Cirujano y Jesús Romea, quienes explicaban emocionados como a medida que removían la tierra iban apareciendo hallazgos. «Ya he venido los dos años anteriores y quiero venir el próximo. Me ha gustado mucho porque los arqueólogos nos dejan usar sus herramientas», señala Romea. A pocos metros de ellos Soraya y Carlos Sánchez hacen lo propio. Ambos también son veteranos ya en estas jornadas. «Nosotros hemos encontrado tejas, piezas de una vasija y también chuches», insistiendo en que no piensan faltar a nuevas convocatorias de este tipo.

Ya por la tarde la actividad se trasladó a la plaza del Ayuntamiento de Romangordo, donde se instaló una jaima para la ocasión. En la misma numerosos vecinos y visitantes departían mientras degustaban té y pastas árabes. Una merienda moruna dispensada por las jóvenes bailarinas del grupo Árabe Juvenil Mec Lamj, quienes debidamente ataviadas danzaron con posterioridad para deleite de todos los asistentes. Talleres de danza árabe y de voz y percusión medieval, juegos de mesa medievales, una exposición de las piezas halladas en las excavaciones, la actuación del grupo de danza árabe Raqs-Sharki y un concierto de música mediterránea con Milo Ke Mandarini completaron el programa de actos.

Estas actividades tendrán continuidad en próximas semanas, entre otras citas con la llegada a la población a principios de octubre de las piezas expuestas en el museo provincial. Todo ello, tal y como recalca la Concejala de Cultura, Rosa Ramiro, para no olvidar sus raíces, conocer mejor nuestra cultura y aprovechar la ocasión para crear un recurso turístico y patrimonial más que sumar a la amplia oferta de la que ya dispone Romangordo.

 

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