José Antonio Redondo, alcalde de Trujillo, pide honradez y sacrificio

Foto de familia de la corporación municipal. :: a. g./
Foto de familia de la corporación municipal. :: a. g.

El alcalde socialista regresa nuevamente al cargo después de 10 años de haber dimitido

ÁNGEL GUERRA

El nuevo alcalde de Trujillo fue proclamado por mayoría absoluta con los votos de los 7 concejales obtenidos en los pasados comicios, frente a los 6 del grupo popular que se va a la oposición tras dos legislaturas en el gobierno. Todo salió como estaba previsto y en un salón de plenos abarrotado de un público simpatizante, enfervorecido con la nueva corporación, el socialista José Antonio Redondo enarboló el bastón de mando de la corporación trujillana, después de pronunciar un discurso academicista y plagado de citas, algunas en latín, y anécdotas históricas, propias de un profesor universitario.

En su alocución, Redondo hizo constantes referencias a su regreso a la Alcaldía, tras haberse cumplido una década de su dimisión, y recordó su trayectoria como alcalde.

Comenzó su intervención con referencia al célebre 'Como decíamos ayer' de Fray Luis de León en su vuelta a la Universidad e hizo permanentes referencias a su regreso y recordó, a propósito, una frase del discurso pronunciado con motivo de su despedida de la Alcaldía diez años atrás: «La Historia es un juez ineludible al que nadie puede escapar».

«Es la quinta vez que me encuentro en esta misma situación -de ser proclamado alcalde- y cuento con el apoyo de la ciudadanía; no pienso caer en el derrotismo ni dar por perdida la batalla por Trujillo», dijo textualmente. En este sentido, Redondo pidió lealtad a la oposición y honestidad, honradez y sacrificio a sus concejales para trabajar por Trujillo, pues «es un gran sueño y no debemos renunciar a él», apuntó.

Insistió en la importancia de la honestidad en la política y aseguró estar a disposición de los ciudadanos aunque reconoció que «la tarea no va ser fácil». En ningún momento, el flamante alcalde de Trujillo se refirió a ninguna de las líneas maestras de su política ni a algún dato concreto de gestión como futuro alcalde. En su intervención, Redondo se limitó a rememorar el pasado con abundantes citas e, incluso, con letras de canciones de El Barrio y de Ana Belén; a la rapidez con la que habían transcurrido sus diez años de 'ausencia' de la Alcaldía trujillana y a lo 'doblemente honrado' que se sentía por haber contado con el apoyo de los ciudadanos de Ibahernando, su pueblo natal en el que ha sido alcalde durante ocho años, y los de Trujillo, donde vuelve a serlo por tercera vez.

El discurso de toma de posesión de Redondo fue realmente breve y conciso, frente a todo pronóstico, pero dejó patente su alegría por el regreso y su ilusión por trabajar para una ciudad «plagada de historia y con mucho futuro».

La mesa de edad estuvo presidida por Consuelo Soriano, asistida como secretaria por Gabriela Carvajal, la concejala mas joven. En la nueva corporación ingresan nueve miembros nuevos y repiten tres concejales de la anterior legislatura. Como anécdota, cabe señalar que los concejales socialistas prometieron el cargo mientras que los concejales populares lo juraron y que la votación de alcalde fue a mano alzada.