La Guardia Civil asiste a 24 scouts que hacían senderismo en Guijo de Santa Bárbara

Guardia Civil y equipo sanitario, durante un rescate en 2018./
Guardia Civil y equipo sanitario, durante un rescate en 2018.

Según la Guardia Civil, las víctimas se encontraban perdidas en la noche y sin medios para alumbrarse

José M. Martín
JOSÉ M. MARTÍN

Dificultad alta es la catalogación que tiene la ruta Portilla de Jaranda. Es un trayecto lineal, de algo más de ocho kilómetros (y otros tantos de vuelta por el mismo recorrido) y siempre de subida que llega hasta la cuerda de la Sierra de Tormantos, que separa la comarca de La Vera del Valle del Jerte.

Hasta ese punto, que se conoce como Portilla Jaranda y da nombre a la ruta, tenían previsto subir el pasado sábado 3 de agosto los 24 menores -de entre once y catorce años- del grupo scout San Jorge, de San Fernando (Cádiz), acompañados por tres monitores. Sin embargo, la aventura no acabó en la cima, donde querían pasar la noche, y terminaron recurriendo a la Guardia Civil para regresar al punto de partida.

El grupo salió a las siete y media de la mañana de la localidad de Guijo de Santa Bárbara, según el coordinador. «La primera parte del recorrido es muy sencilla; es la ruta del Trabuquete y llega hasta el charco del mismo nombre que es una zona de baño muy conocida; la gente la hace en chanclas», comenta Julio Martínez, gerente de espacio de acampada con cabañas que los scouts tienen alquilado y en el que estarán de campamento hasta el próximo 13 de agosto.

El trayecto se complica a partir del pequeño lago. «Se tardan unas tres horas en llegar hasta arriba», apunta Martínez.

Durante el ascenso, el grupo se fue disgregando y los monitores se separaron para no dejar a ningún menor solo. Ahí surgieron los problemas y empezaron a tener dificultades para alcanzar la Portilla de Jaranda, donde iban a pernoctar. «El calor y la dureza del recorrido complicó el trayecto y se decidió regresar», expone el coordinador.

«Tanto los niños como los monitores venían muy bien preparados, pero es cierto que las rutas en la zona son un poco confusas, no están bien señalizadas ni lo bastante limpias de vegetación», apunta el gerente del lugar de acampada.

Como la tarde iba avanzando y no conseguían contactar telefónicamente con el coordinador, este decidió informar a la Guardia Civil de su situación. A las once de la noche, los agentes del puesto de Jaraíz de la Vera acudieron a la llamada provistos de agua, linternas y mantas. Iniciaron la ruta y en menos de media hora caminando se encontraron a todo el grupo, al que acompañaron a Guijo de Santa Bárbara. Estaban «exhaustos por la cantidad de horas que llevaban caminando, sin agua y apenas iluminación», informan desde el Cuerpo.

Pese a ello, no hubo que lamentar heridos ni daños de otro tipo. «No ha sido nada grave; como tenían previsto dormir en la sierra en lugar de volver al campamento durmieron en un parque de la localidad», informa Martínez.