La escuela profesional reconstruye una bóveda del siglo XVI en el baluarte del castillo

Monitor y participantes con la bóveda. :: JSP

Taryalah VI también ha hecho nuevas salas en el antiguo edificio de la Seguridad Social

JAVIER SÁNCHEZ PABLOS

La escuela profesional 'Taryala VI', con la especialidad de restauración del patrimonio y otras edificaciones, concluirá el 8 de noviembre, tras un año de actividad. Ante esa inminente finalización, sus quince participantes, once hombres y cuatro mujeres, todos ellos mayores de 18 años, ultiman los trabajos planteados, con resultados satisfactorios. Se trata de un proyecto gestionado por el Ayuntamiento.

Una de las principales tareas ha sido la reconstrucción de una bóveda del XVI, situada en una zona del baluarte del castillo, conocido popularmente como el polvorín. Esta estructura estaba caída hacía décadas. El monitor de la actividad, Pedro García, explica que se están utilizando las mismas técnicas constrictivas y materiales similares a los de aquella época. Así, han usado ladrillo de tejar y mortero. El monitor insiste en que los jóvenes participantes han comenzado desde cero, con la construcción previamente de una cercha o estructura. Aunque ha sido costoso, reconoce que quedará para la posteridad.

Estos aprendices también han llevado a cabo una importante obra en una zona del antiguo centro de la Seguridad Social. El monitor sostiene que es donde más tiempo se ha empleado. En este lugar, han tirado estructuras existentes para hacer nuevas instalaciones. Se tratan de cuatro despachos, una recepción y una sala de reuniones, junto a unos servicios. En un principio, cuando se inició el proyecto, se habían planteado para ubicar en esta zona la concejalía de Asuntos Sociales.

Además de técnicas propias de albañilería, han puesto en práctica conocimientos de otros oficios muy ligados a esta actividad, como es la colocación de pladur o falsos techos, entre otros. También se ha hecho las conducciones para la electricidad. Estas dependencias quedarán terminadas, a falta de la pintura, la instalación eléctrica y la colocación de algunos cristales. «Lo que es la obra civil quedará terminada», señala el monitor. Igualmente, ayer, estaban limpiando la abundante maleza del exterior.

Teoría y práctica

Los participantes han compaginado estos trabajos con las clases teóricas, tanto de la especialización de la materia, como de otros materiales trasversales. De este modo, han recibido sesiones de competencias claves para acceder a los certificados profesionales, así como módulos de informática, igualdad, sensibilización medioambiental, prevención de riesgos laborales, orientación laboral y fomento al emprendimiento, entre otros.

Con la finalización de esta escuela profesional, antigua escuela taller, la directora de este proyecto formativo, Nieves Cruz, resalta que los beneficiarios obtendrán dos certificados de profesionalidad. Se tratan del de 'operaciones auxiliares de albañilería y cubierta', y el de 'fábrica de albañilería'.