Deniegan el indulto a Alberto Cañedo, exalcalde de Carcaboso

Imagen de archivo de un aconcentración en los Juzgados en apoyo al ex alcalde de Carcaboso Alberto Cañedo, a la derecha de la imagen. /
Imagen de archivo de un aconcentración en los Juzgados en apoyo al ex alcalde de Carcaboso Alberto Cañedo, a la derecha de la imagen.

EFE

El Consejo de Ministros ha denegado el indulto tramitado a favor del exalcalde de Carcaboso, Alberto Cañedo, condenado a 17 años de inhabilitación y a pagar más de 120.000 euros de sanción por varios delitos de prevaricación urbanística y administrativa, según la plataforma que apoyo al exregidor.

«No tengo dinero para pagar esa multa, por lo que debo entrar en prisión», ha dicho Carcaboso, quien ha apuntado que inicialmente deberá cumplir 525 días de cárcel.

Según ha relatado, la decisión se adoptó en el Consejo de Ministros celebrado el 7 de diciembre, mientras que la comunicación de la denegación tuvo entrada en el Juzgado de la Penal de Plasencia (Cáceres) el 12 de diciembre.

«Hoy he ido a recoger la resolución», ha dicho Cañedo, quien en estos días abordará dicho ingreso en prisión junto a su familia.

El Juzgado de lo Penal de Plasencia condenó en octubre de 2013 a Cañedo a la pena de nueve años de inhabilitación por un delito de prevaricación administrativa, relacionado con el incumplimiento de sus obligaciones en materia de acceso al derecho de información con respecto al Grupo Socialista.

Posteriormente, en octubre de 2015, el mismo Juzgado volvió a condenar al exalcalde a otros ocho años de inhabilitación por un delito de prevaricación urbanística, así como al pago de indemnizaciones, una multa de 17 meses con cuota diaria de 12 euros y al abono de las costas procesales.

En la sentencia, la titular del Juzgado consideró a Cañedo autor criminalmente responsable de un delito de prevaricación urbanística en relación a la promoción de unas viviendas.

Sin embargo, Cañedo remarca que su trabajo siempre se ajustó a ley, «mirando por el bien de los vecinos... como siempre, porque siempre me he dejado la piel» por el municipio.

«Pensaba que el sistema me protegería y que alguien pondría cordura, pero no», ha agregado.