El Consistorio de Trujillo negocia con el adjudicatario del iGastrolab para retomar las obras

El futuro centro iGastrolab, con las obras paradas. :: JSP/
El futuro centro iGastrolab, con las obras paradas. :: JSP

Según el alcalde, ha habido modificaciones importantes en el proyecto inicial

JAVIER SÁNCHEZ PABLOS

El Ayuntamiento de Trujillo firmó un convenio con la entidad Liberbank en mayo de 2015, con el objetivo de impulsar acciones empresariales, culturales y sociales. Gracias a ese acuerdo se iniciaron las obras para hacer realidad el iGastrolab, el centro de formación e innovación para la gastronomía y la hostelería, que pretende dar un nuevo fin al edificio que estaba destinado a un mercado de abasto y que fue construido en 2010, en frente del Centro de Alta Resolución. Sin embargo, las obras de este futuro centro llevan ya tiempo paradas. Tanto el alcalde, Alberto Casero, como el concejal de Obras, Juan Jesús Martín, ratifican que se está en negociaciones con la empresa adjudicataria de esas obras de remodelación, para intentar retomar lo antes posible esta actuación.

El primer edil reconoce que ha habido modificaciones importantes en el proyecto inicial. Esos cambios «lo que suponen es que, a juicio del adjudicatario, con lo adjudicado, no se puedan hacer las obras», señala.

Ante esta circunstancia, se están manteniendo reuniones y conversaciones tanto con los redactores del proyecto, como con los responsables de esa empresa adjudicataria para intentar llegar a un acuerdo y llevar a buen puerto el centro. Mientras tanto, el Ayuntamiento ha pedido prórrogas a Liberbank, que han sido concedidas. A este respecto, «se ha ingresado el dinero hasta donde hemos llegado y no se ingresará más hasta que no se continúe la obra», añade el primer edil.

En un principio se habló de una inversión casi de 400.000 euros IVA incluido, de los que 300.000 deberían llegar gracias al acuerdo con la entidad financiera. Ya el alcalde, a final de año, afirmó que el objetivo es retomar la ejecución de las obras, cumpliendo con la norma y que no suponga un gasto añadido.

Casero matizó también hace unos días que esos cambios en el proyecto han venido por la entrada de «posteriores actores que han intervenido en esa acción». Uno de esos actores ha podido ser la Universidad San Ignacio de Loyola de Lima. Se debe a que en septiembre de 2017, ambas entidades firmaron un acuerdo para convertir el iGastrolab en el primer centro culinario en Europa en impartir titulaciones oficiales de gastronomía del país andino.

Desde ese acuerdo, entre ambas instituciones ha habido distintos encuentros y contactos. Uno de los últimos tuvo lugar en Trujillo, con la intención de diseñar un seminario de artes culinarias para entrar en el libro Guinness. Ahora, según el alcalde, la expedición peruana «va a venir en breve para la gestión del centro». Por ahora, no hay fecha.