El Ayuntamiento de Trujillo ocupará la plaza vacante de secretaría en junio

El arquitecto hace las funciones de secretario en los plenos. :: hoy/
El arquitecto hace las funciones de secretario en los plenos. :: hoy

Sus funciones ahora las lleva a cabo el arquitecto, con un nombramiento provisional

JAVIER SÁNCHEZ PABLOS

Si se cumplen las previsiones, la plaza de secretaría vacante del Ayuntamiento será ocupada a partir del mes de junio. Desde el mes de noviembre, esas funciones recaen en el arquitecto municipal mediante un nombramiento provisional y con el visto bueno de la Junta de Extremadura.

El alcalde, Alberto Casero, recuerda que ya se abrió un proceso para la selección de un secretario mediante una convocatoria pública. Sus bases fueron publicadas en el Boletín Oficial de la Provincia a principios de año. Esa ocupación era de forma interina, como así se detallaba en esas mismas bases. En este proceso, se presentaron dos personas y una de ellas ha superado a la otra. De hecho ya está a disposición del Consistorio para que pudiera ser llamado. Es un secretario sin plaza, con gran experiencia, según fuentes municipales.

No obstante, en este proceso, la vicesecretaria del Ayuntamiento de Cáceres ha pedido una comisión de servicio para ocupar ese puesto vacante existente en Trujillo. Si se aceptase, se incorporaría a mediados de junio. Por tanto, ahora, el equipo de Gobierno tiene dos alternativas para ocupar esa plaza de secretaría, según las necesidades del Ayuntamiento.

Con ese próximo nombramiento se terminaría un largo proceso de un año en el que ese puesto ha estado vacante. Hay que recordar que el antiguo secretario del Ayuntamiento se marchó en mayo de 2018 en una comisión de servicio a la Diputación Provincial de Cáceres. A partir de ahí, se iniciaron los trámites necesarios para ocupar la plaza. En esas diligencias, se implicó a dirigentes de la Junta para solucionar este problema. Al final, por diferentes motivos, no se tuvo éxito.

Esta circunstancia hizo que el Ayuntamiento estuviera varios meses sin sesión plenaria y, por consiguiente, sin tratar temas de relevancia para la ciudad. El alcalde, en ese momento, reconoció que la carencia de esa persona profesional afectó, sobre todo, al funcionamiento de los órganos de administración del Ayuntamiento. Ante esta problemática, a final de año, se recurrió a un nombramiento provisional de un funcionario municipal del grupo A, como manda la normativa. Se trató del arquitecto municipal, que ha compaginado las dos funciones.

Después de un año, parece que llega una solución definitiva. La decisión se podría tomar la semana que viene entre las dos alternativas. Lo cierto es que en esa convocatoria pública que se hizo, una de las ideas era formar una bolsa, para realizar cualquier sustitución de carácter temporal, en caso de vacante, ausencia o enfermedad, según se detalla en la convocatoria.