Asociaciones de Gata y Hurdes acusan a la Junta de frenar su desarrollo

Asociaciones de Gata y Hurdes acusan a la Junta de frenar su desarrollo

Varios colectivos denuncian en un manifiesto las trabas administrativas que bloquean proyectos empresariales en la zona

A. A. PLASENCIA.

Varias asociaciones de Sierra de Gata y Las Hurdes han elaborado un manifiesto en el que expresan su malestar por las dificultades que creen que la Junta de Extremadura está poniendo al desarrollo de las dos comarcas. El texto consta de siete puntos y empieza explicando que se elaboró tras una reunión celebrada el 11 de abril en Pinofranqueado, a la que acudieron miembros de distintos colectivos del norte de la región y en la que también estuvo representada la Consejería de Medio Ambiente y Rural, Políticas Agrarias y Territorio.

Entre los colectivos que participaron en ese encuentro y que apoyan el comunicado están Adic-Hurdes y Adisgata (son las asociaciones de desarrollo integral de las dos comarcas), la asociación de Apicultores de Las Hurdes, la del Castañar de Hoyos, la de Valle del Árrago y ARBA (Asociación para la Recuperación del Bosque Autóctono). Todas acudieron convocadas por la Asociación Mosaico Agrosilvopastoral (AMA), que es el colectivo que nació impulsado por el proyecto Mosaico, la iniciativa que la Universidad de Extremadura y la Junta pusieron en marcha tras el incendio que arrasó casi ocho mil hectáreas en la Sierra de Gata en agosto del 2015. Entre los objetivos básicos del Mosaico figuraban desde su inicio cambiar el paisaje para tratar de evitar que se repitan fuegos de esas dimensiones y a la vez dinamizar las economías comarcales.

La iniciativa propició un goteo de proyectos empresariales, la mayoría de ellos a pequeña escala y basados en el aprovechamiento de los recursos naturales de la zona. Mosaico ha facilitado «una explosión de emprendimiento sin precedentes», exponen los firmantes del manifiesto. Pero esa ola, añaden, «se ve dificultada y en muchos casos bloqueada por la falta de apoyo desde distintas instancias de la Administración regional». «Se pueden citar -sigue el comunicado- varios proyectos de gran tamaño y generación de empleo que no han llegado a ejecutarse por razones estrictamente administrativas».

Natividad Alviz Presidenta Asociación Mosaico «La gente que quiere emprender se acaba cansando y emigra»

Como ejemplos concretos, una plantación de centenares de hectáreas de castaño, que ha acabado instalándose fuera de Extremadura. «Conozco el caso de alguien que quiere poner en marcha una pequeña quesería artesanal, un proyecto sencillo, nada industrial, y comenzó con las gestiones hace tres años y aún no ha podido abrir», dice Natividad Alviz, presidenta de AMA.

Entre las trabas más usuales está la dificultad para que un terreno catalogado como forestal pase a ser agrícola, requisito previo para muchos de las iniciativas planteadas. O las exigencias que marcan unas veces la Ley de montes (de rango estatal) y otras la Ley agraria de Extremadura.

La burocracia, un muro

«Cuando no es un papel que te falta -ilustra Alviz- es el criterio contrario de un técnico, el caso es que la gente que quiere emprender se acaba cansando y emigra». «Nos encontramos mejor predisposición entre los políticos que entre algunos técnicos», apunta Alviz.

En el comunicado difundido se explica que «los numerosos profesionales locales que pretenden emprender, lejos de percibir una actitud receptiva y facilitadora por parte de técnicos y agentes forestales, sufren un constante distanciamiento y falta de comprensión que les lleva a la frustración y el abandono de actividades, como antesalas de la emigración».

En opinión de los firmantes, la única solución a medio y largo plazo es «una ley específica de territorios despoblados y con alto riesgo de incendio». «A corto plazo -añaden-, demandamos una reunión de alto nivel, para exponer esta lamentable problemática».