Almaraz ha invertido 600 millones en mejoras en los últimos diez años

Imagen de la rueda de prensa. :: mam/
Imagen de la rueda de prensa. :: mam

«La central nuclear está preparada para cualquier escenario», asegura su director, Rafael Campos, en la habitual rueda de prensa semestral

MIGUEL ÁNGEL MARCOS/EFE

navalmoral de la mata. La central nuclear de Almaraz está preparada para «cualquier escenario», ya sea solicitar su renovación para funcionar al menos diez años más o no seguir activa más allá de su vida útil, los años 2023 y 2024 según la unidad.

La decisión está en manos de las empresas propietarias -Iberdrola (52,7%), Endesa (36%) y Gas Natural Fenosa (11,3%)-, las cuales tienen hasta el mes de marzo para decidirlo, ya que la actual licencia de explotación termina en 2020. Entonces, en marzo, es cuando hay que presentar la documentación para solicitar la renovación, por lo que se trabaja en ese dossier y se ha trabajado en una «modernización permanente» de las instalaciones, con una inversión en los últimos diez años de 600 millones de euros.

Así lo manifestó ayer el director de la planta, Rafael Campos, en la habitual rueda de prensa semestral, que giró sobre esa renovación y sobre el almacén temporal individualizado que se ha construido en sus instalaciones. Este entrará en funcionamiento antes de final de año, puesto que el primer contenedor ya está cargado con 32 elementos gastados y listo para el transporte al recinto del ATI.

Campos insistió que a ellos lo que les corresponde es trabajar para que la central opere con fiabilidad y seguridad y que eso es lo que vienen haciendo, además de «crear empleo, valor social y ser respetuosos con el medio ambiente». A partir de ahí las decisiones que se tomen son de las empresas.

Eso sí, destacó que Almaraz cuenta con un equipo excepcional de profesionales, como demuestra el último informe de la Asociación Mundial de Operadores Nucleares (WANO), al situar a la Unidad I como líder en el ranking de fiabilidad de las centrales europeas -sobre un total de 134 reactores- y a la Unidad II en el décimo lugar.

Bajo este mismo marco, el director recordó que el pasado mes de febrero técnicos del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) visitaron la planta para analizar y evaluar diferentes aspectos, con un informe preliminar que arroja datos muy positivos.

En cuanto al funcionamiento durante el primer semestre del 2018 señaló que ha sido un periodo «muy intenso con unos resultados excepcionales». Entre las dos unidades se generó una producción neta conjunta de 7.860 millones de kWh, lo que supone entre el 25% y el 30% de la energía generada por el conjunto de las centrales nucleares de España y el 6% del total de la energía consumida en el país. Asimismo destacó la realización de la vigesimocuarta recarga de combustible de la Unidad II, que precisó de la contratación adicional de 1.200 personas y de una parada de 33 días, durante los cuales se implantaron 20 modificaciones de diseño y se realizaron más de 9.700 actividades de revisión y mantenimiento de equipos y componentes.

En los seis primeros meses del año se contabilizaron seis sucesos notificados, todos ellos «sin importancia alguna en la seguridad y sin impacto radiológico».

Un último aspecto que apuntó fue el del empleo, con 400 trabajadores de plantilla y otros 400 de las empresas de contrata. En total habló de 2.900 empleos entre directos e indirectos y una contribución de 45 millones de euros al entorno económico y social de su zona de ubicación, el Campo Arañuelo.

 

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