Se inicia el expediente para declarar 'las corralás' de Torrequemada Bien Cultural

Se inicia el expediente para declarar 'las corralás' de Torrequemada Bien Cultural

Su relevancia histórica, la técnica empleada en su construcción, así como los usos y conocimientos asociados al mismo, justifican la incoación de esta declaración

EFE

El Diario Oficial de Extremadura (DOE) ha publicado la resolución por la que se inicia el expediente de incoación para declarar las corralás de Torrequemada como Bien de Interés Cultural (BIC), con la categoría de Lugar de Interés Etnológico.

La relevancia histórica del enclave, el interés de la técnica empleada en su construcción, así como los usos y conocimientos asociados al mismo y su valoración social, justifican la incoación de esta declaración como Bien de Interés Cultural.

"Las Corralás" se localizan en la dehesa boyal del municipio cacereño y son un complejo relevante dentro del patrimonio histórico extremeño, según precisa la Junta de Extremadura en un comunicado.

Lo son por ser referencia de la arquitectura tradicional a la hora de configurar las características y la personalidad del paisaje genuino de Extremadura como es la dehesa, "albergando un rico patrimonio que debe ser conocido, protegido y valorado".

Este conjunto arquitectónico, se indica, es ejemplo de la capacidad de las construcciones tradicionales de adaptarse al entorno haciendo uso de los recursos escasos existentes.

Además, se trata de una "excelente muestra" del uso de la técnica de la piedra seca, que será propuesta como Patrimonio Cultural Inmaterial, cuya candidatura será defendida ante la UNESCO por varios países de la ribera mediterránea, con una participación activa de España y Extremadura.

Por otro lado, "las Corralás" forman ya parte de la memoria colectiva de los vecinos de Torrequemada, se añade.

Este complejo es también ejemplo paradigmático de los aprovechamientos tradicionales de la dehesa y de los usos consuetudinarios de los bienes municipales, vigentes en los pueblos hasta principios de los años sesenta del pasado siglo, cuando la emigración generalizada supuso importantes cambios en el mundo rural.

El procedimiento para declarar BIC a este conjunto arquitectónico se produce unos meses después de la presentación de la publicación 'La dehesa boyal de Torrequemada. Dimensión etnohistórica de una propiedad municipal y su arquitectura asociada', editada por la Dirección General de Bibliotecas, Museos y Patrimonio Cultural.

En dicho número, perteneciente a la colección "Lecturas de Antropología", se muestra un estudio al respecto, donde se ofrece un acercamiento a la dehesa boyal y la arquitectura tradicional, conectada con la cría y manejo del ganado porcino.

Así, se muestra cómo, tras estos testimonios, se esconde parte fundamental de la identidad y la configuración de los paisajes extremeños más genuinos.

Asimismo, este trabajo fue presentado al Plan Nacional de Arquitectura Tradicional como proyecto genuino y representativo de la dehesa boyal y de su aprovechamiento.