Causa alarma una invasión de helechos en el río Almonte

Vistas del cauce del río Almonte, cubierto por el helecho de agua: /
Vistas del cauce del río Almonte, cubierto por el helecho de agua:

El tramo más afectado por la planta invasora se encuentra en las proximidades de la localidad de Monroy

J. J. GONZÁLEZCáceres

«Ver el río ahora recuerda a una de las plagas de Egipto». Así define el alcalde de Monroy, Telesforo Jiménez, la impresión que causa entre los vecinos de esta localidad cacereña la imagen del Almonte cubierto en su totalidad de una lámina de color rojizo o teja. Es la consecuencia de haber sido invadido el cauce por una planta conocida como helecho de agua, o azolla filiculoides. El alcalde se ha dirigido tanto a la Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT) como a la Junta de Extremadura para conocer los posibles daños que puede causar, sobre todo en la riqueza de la fauna piscícola.

La lámina vegetal se ha extendido en los últimos días, desde mediados de la pasada semana, y los vecinos de Monroy no salen de su asombro porque, según señala el alcalde, nunca se había visto nada parecido, aunque la azolla forma parte de la vegetación ribereña del Almonte.

Según los expertos, el Helecho de agua es una planta acuática invasora procedente de América que está extendida por diversas regiones españolas, como Andalucía, Cataluña, Castilla-La Mancha o Extremadura. Precisamente, como publicó este periódico el pasado mes de mayo, la invasión ha sido especialmente visible en la provincia de Badajoz, en zonas como el embalse de Valuengo, próximo a Jerez de los Caballeros, y en ríos y arroyos de Fregenal de la Sierra.

En el Almonte, el helecho acuático ha causado especial impacto en el tramo alto del río, en las proximidades de Monroy, bajo el puente de la carretera que une esta localidad con Trujillo. Entre este puente y el cercano antiguo molino del tío Martín, señalizado ahora como Molino del Almonte.

La planta no tiene consecuencias sobre el abastecimiento a Cáceres

Además del impacto visual que puede causar la lámina rojiza o de color teja de este helecho acuático en el Almonte, cabe señalar que en este río se encuentra el trasvase que abastece de agua a los habitantes de la capital cacereña. Sobre las posibles consecuencias nocivas, el gerente de Canal de Isabel II, José Luis Castaño, explica que no es motivo de preocupación sobre los efectos que pueda suponer para la zona del río desde la que se eleva agua al pantano de Guadiloba. «No es preocupante», afirma para explicar a continuación que las conducciones del sistema de bombeo instalado en el Almonte toman el agua del fondo del río, concretamente a 25 metros de la superficie actualmente, de acuerdo con el nivel que presenta ahora el cauce. Está en la cota de 217 metros mientras que la toma está en la cota 192. Además, el sistema de tratamiento y depuración permite abastecer el agua a las hogares en condiciones ópticas de potabilidad, al margen de la presencia o no de esta especie vegetal invasiva, que puede afectar a la calidad de las aguas.

Asimismo, en la zona del trasvase la presencia del helecho es menor y el caudal de agua existente tiene capacidad suficiente para diluir los restos vegetales cuando se descompongan.

En otras partes del río no se aprecia tanta concentración ni tanta extensión de helecho, como es el caso de la zona donde se encuentra el bombeo del trasvase que abastece de agua a la capital cacereña. En esta parte del río, el helecho sólo se extiende en forma de láminas, próximas a la orilla, pero no ocupa toda la superficie del cauce como en Monroy.

Alarma

«Ha causado alarma en el pueblo», reconoce Telesforo Jiménez, quien ayer mismo dirigió escritos a la CHT y a la Dirección General de Medio Ambiente de la Junta de Extremadura para dar cuenta del hecho y recibir información y explicaciones oficiales sobre el alcance del problema: «queremos saber si puede ser perjudicial y si pone en peligro la fauna piscícola del río». El alcalde señala que hay gran actividad de pesca, con riqueza de especies, como el carbonero, el lucioperca, etcétera.

«Desde hace unos tres días, esto es como una feria», afirma para referirse a la expectación que ha levantado la invasión del helecho, con gran número de vecinos y de gente de paso que se para en el puente para hacer fotografías del río cubierto del manto rojizo. Muchos comparan esta invasión con la del camalote en el Guadiana.

La azolla es de crecimiento muy rápido al reproducirse por esporas y está incluida en el catálogo español de especies invasoras exóticas. Según un informe de la Junta de Andalucía, los densos tapices que forma la azolla filiculoides impiden el paso de la luz al fondo de las aguas y puede desplazar especies de flora y fauna autóctonas, así como suponer un perjuicio para la pesca.