Alcollarín inaugura su embalse ante una gran expectación vecinal

Embalse de Alcollarín, con autoridades y vecinos sobre la presa . :: A.c/
Embalse de Alcollarín, con autoridades y vecinos sobre la presa . :: A.c

La presa abastecerá de agua a los municipios de su infuencia y reducirá el riesgo de inundaciones

ALEJANDRO CALERO

Un numeroso grupo de alcollarinejos se acercaron ayer por la tarde a la inauguración de la presa que lleva el nombre del pueblo y del río que transcurre cercano al municipio. Precisamente, este pequeño caudal ha permitido levantar un embalse, con un volumen de agua de 51,64 hectómetros cúbicos (el de Orellana tiene 808), aunque de momento, en aproximadamente un año, ha conseguido situarse al 30 por ciento de su capacidad.

El proyecto ha contado con un presupuesto de 37,8 millones de euros -a cargo de los fondos Feder- y un plazo de ejecución de 60 meses. La presa es de tipo convencional y está compuesta por más de 40 bloques de hormigón vibrado, aunque posee una peculiaridad. Sobre la estructura discurrirá un canal que comunica el embalse de García Sola con la presa de Búrdalo. Tiene una altura de 31 metros y una longitud de 625. En total, se han conseguido 25,5 kilómetros de costa que se reparten entre las poblaciones de Alcollarín, Zorita, Conquista de la Sierra y Abertura.

Detrás de estos números, se persiguen cuatro objetivos: contribuir al abastecimiento del regadío de la zona y para los ciudadanos, facilitar la regulación de los caudales de la zona centro de Extremadura, evitar grandes inundaciones y crear un espacio para el uso recreativo.

En este sentido, se han habilitado 18 hectáreas de zonas de ocio con equipamientos lúdicos deportivos y sociales. Entre ellas, han construido un embarcadero, zonas de baño y un edificio para la hostelería.

Impacto ambiental

El estudio favorable de impacto ambiental en el que se dio el visto bueno al proyecto de construcción de la presa de Alcollarín data de 1997. Después, se han realizado revisiones y durante la ejecución de la obra, se han llevado a cabo una serie de medidas compensatorias para no perjudicar el ecosistema. Entre ellas, destaca la creación de un azud de cola, que permite que cuando el agua baje, se agua retenida a unos niveles adecuados para la fauna, o la realización de tres islas artificiales para la estancia de las aves migratorias.

En la inauguración tomaron la palabra la ministra de Agricultura, Isabel García Tejerina, que destacó los esfuerzos del Gobierno en materia hidrográfica. El presidente de la Junta, José Antonio Monago, destacó las ventajas del agua embalsada: «El tener agua es una bendición y estos lagos sirven para beber, para regar y de ocio, lo cual convierte esta zona en un lugar atractivo».

Por último, el alcalde de Alcollarín, Julián Calzas, manifestó que la creación de esta infraestructura, además de conformar un nuevo paisaje, traerá consecuencias positivas al municipio. De momento, han creado un parque etnográfico con los elementos que se encontraban en el terreno inundado, tales como un molino antiguo rehabilitado que «darán un valor añadido desde el punto de vista turístico».