Una calabaza de unos 150 kilos y 3,2 metros de perímetro

Una amiga de Francisco, apoyada en la calabaza. :: cedida/
Una amiga de Francisco, apoyada en la calabaza. :: cedida

J. SÁNCHEZ

El joven de 32 años, Francisco Cerezo Barrado, natural de Torrecillas de la Tiesa, ha conseguido un hecho poco visto. Cuenta con una calabaza de un perímetro de 3,2 metros y que puede pesar más de 150 kilos. Todavía se mantiene en la planta y su intención es cortarla este fin de semana. En ese momento, sabrá su peso real. Asegura que pretende donarla a alguna entidad. De hecho, ya se ha puesto en contacto con una institución benéfica de la ciudad trujillana.

Cerezo es un aficionado al mundo del campo. Vio la posibilidad de contar con una calabaza de grandes dimensiones y comenzó a informarse por Internet. Mediante este sistema, se puso en contacto con un centro de León y le enviaron unas semillas para plantarlas en un terreno familiar. Así lo hizo en mayo. Al final, tan solo salió una semilla hacia adelante. En julio polinizó las flores de forma manual. Apunta que no ha tenido unos cuidados especiales, puesto que durante el verano estaba trabajando fuera de la localidad. Tan solo iba recortando los distintos frutos para que no perdiera fuerza la planta. En alguna ocasión, llegó a quitar calabazas de diez kilos para mantener la principal.

Gracias a la red de redes, se fue informando para llevar ese fruto a grandes dimensiones. «He sido totalmente autodidacta». Esta labor la ha hecho por simple afición.