El Vaticano decidirá si suspende al cura de Mengabril cuando la sentencia sea firme

José Donoso, en el centro, en 2016, durante el juicio./HOY
José Donoso, en el centro, en 2016, durante el juicio. / HOY

El expediente del Obispado sobre el sacerdote condenado por abusos ya ha sido enviado a Roma para que se pronuncie

JUAN SORIANO y CLAUDIO MATEOSPlasencia

La Fiscalía de Badajoz está a favor del ingreso en prisión de José Donoso, el sacerdote que fue condenado el pasado mes de noviembre a más de 17 años de prisión por abusos sexuales a dos menores durante su etapa como párroco de Mengabril y por un delito de falsedad documental. La Audiencia Provincial ha denegado la solicitud del abogado de una de las familias que forma parte de la acusación particular, que ha recurrido esta decisión.

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La Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Badajoz, con sede en Mérida, estimó probados los abusos sobre un menor rumano de 12 años, cuya familia fue acogida por el párroco a lo largo del 2014. Por estos hechos acordó una condena de cuatro años y tres meses de prisión, a lo que se suman dos años y cuatro meses por falsedad documental, ya que consideró que el sacerdote elaboró partes médicos para justificar las ausencias a clase de este niño. También impuso 24 meses de multa por quebrantar la orden de alejamiento que se dictó cuando fue detenido, ya que llegó a ponerse en contacto con el niño. Junto a esto, el fallo consideró probado otro delito de abusos sobre un menor de la localidad, por el que fijó una pena de once años de cárcel.

José Donoso recurrió la sentencia ante el Tribunal Supremo. Por su parte, la familia del menor de Mengabril solicitó el ingreso en prisión atendiendo a la gravedad de la pena, 17 años y siete meses de prisión, y alegando que podría caber reincidencia, ya que el párroco quebrantó en una ocasión la orden de alejamiento.

Asimismo, solicitó que se depositase una fianza de 50.000 euros, importe al que asciende la indemnización impuesta por la Audiencia Provincial por los abusos al menor de Mengabril. Según explica Ángel García, abogado de la familia, se pretende garantizar que el párroco haga frente a la responsabilidad civil en caso de que el Supremo rechace su recurso y la condena sea firme. La Fiscalía de Menores de Badajoz apoyó estas peticiones, mientras que la defensa se opuso.

La familia del menor solicita que Donoso deposite una fianza de 50.000 euros

La Audiencia denegó la petición sobre el ingreso en prisión al entender que no existe riesgo de fuga y que el quebrantamiento se produjo en una sola ocasión durante la fase de instrucción. La acusación particular ha recurrido esta decisión, para lo que también cuenta con el apoyo de la Fiscalía. En cuanto al pago de la indemnización, el tribunal aceptó la solicitud de reclamar una fianza de 50.000 euros, a lo que ha presentado un recurso la defensa de José Donoso. La decisión sobre ambas cuestiones está pendiente de resolución definitiva.

Misas particulares

El cura de Mengabril ha vuelto a ser noticia porque, a pesar de estar suspendido en sus labores parroquiales, ha oficiado misa en Don Benito, según publicó HOY la semana pasada.

El Obispado de Plasencia valoró ayer la situación de José Donoso. El Obispado no considera que por oficiar esta misa José Donoso haya incumplido las medidas cautelares eclesiásticas que se le impusieron en 2015, las cuales consisten en que no puede participar en eucaristías públicas ni en actividades parroquiales.

Según señaló este lunes la Diócesis por medio de su gabinete de prensa, lo ocurrido en Don Benito fue una misa «privada» para tres religiosas y cinco exalumnas de la congregación en la casa que las Hermanas del Ángel de la Guarda tienen en la localidad pacense. «Él sigue siendo sacerdote porque a día de hoy no ha sido suspendido ‘a divinis’ por Roma, y como tal puede celebrar misa de modo particular», apuntó el Obispado.

El secretario general de la Conferencia Episcopal, el extremeño José María Gil Tamayo, ha indicado este lunes a este diario que la jurisdicción sobre el sacerdote, en lo que concierne a su tarea como religioso, corresponde exclusivamente a la Diócesis de Plasencia. En relación a las posibles medidas a tomar se remitió al protocolo de actuación de la Iglesia española para casos de abusos de menores por parte de clérigos, disponible en la página web de la Conferencia Episcopal.

El tribunal de la Fe o el Papa

En este documento se señala que, con independencia del procedimiento judicial, se llevará a cabo también un proceso canónico que en los casos más graves puede concluir con la expulsión del sacerdocio. Esa decisión sólo puede ser tomada en Roma por el tribunal de la Congregación para la Doctrina de la Fe o directamente por el Papa. También se detalla cuáles son las medidas cautelares que puede tomar el obispo, como las que pesan desde 2015 sobre José Donoso.

Lo que sí ha completado ya el Obispado de Plasencia es lo que el protocolo de la Conferencia Episcopal denomina «investigación preliminar», que se abre en cuanto se tiene constancia de que un clérigo ha podido cometer abusos sexuales. Este trámite concluye con un decreto del obispo que, junto con las actas de la investigación, se envía a la Congregación para la Doctrina de la Fe si se considera que existen «elementos suficientes para determinar la probabilidad de comisión del delito».

La investigación y el decreto del obispo sobre Donoso se encuentran ya en Roma, según confirma la Diócesis placentina. El siguiente paso es que la Congregación para la Doctrina de la Fe decida si devuelve la causa al Obispado para que se lleve a cabo un proceso judicial en el tribunal diocesano, o la reserva para el propio tribunal de la Congregación, que es el único que puede imponer penas expiatorias perpetuas, además del Papa, ante quien se presentan directamente los «casos gravísimos».

Aunque el proceso penal y el canónico son independientes entre sí, desde el Obispado de Plasencia señalan que la Congregación para la Doctrina de la Fe no se pronuncia hasta que existe una sentencia penal firme del Estado en el que se haya cometido el delito. Esto aún no ha ocurrido en el caso de José Donoso, cuya sentencia se encuentra recurrida ante el Supremo.