Un juzgado obliga a Educación a ofertar Griego en Bachillerato

Un juzgado obliga a Educación a ofertar Griego en Bachillerato

Una sentencia estima el recurso presentado por un profesor contra un instituto de Zafra que no permitió matricularse en esa asignatura troncal

Juan Soriano
JUAN SORIANO

Una sentencia obliga a la Junta de Extremadura a ofertar en la matrícula todas las asignaturas troncales de Bachillerato para poder evaluar si cumplen con un número mínimo de alumnos.

El Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 2 de Badajoz condena a la Consejería de Educación y Empleo a volver a ofertar en un instituto de Zafra la asignatura de Griego, que el pasado año no fue incluida en el proceso de matrícula. Aunque en principio se limita a este caso concreto, tiene efectos para todas las materias troncales de Bachillerato en toda la región.

Como recoge el fallo, en abril del pasado año el instituto Suárez de Figueroa de Zafra inició un proceso de prematriculación para el curso 2018/2019, «una especie de sondeo interno, para conocer las preferencias de los alumnos». Como solo dos mostraron interés por estudiar Griego en 1º de Bachillerato, el centro decidió no ofertar esa asignatura en el proceso de matrícula.

La Consejería de Educación y Empleo acata el fallo y dará órdenes para que se permita la matriculación

El profesor que imparte la asignatura tuvo conocimiento en septiembre de cuál iba a ser su horario. Al pedir explicaciones, le dijeron que no había suficientes alumnos para Griego I. En esos días se produjeron diversas reclamaciones de estudiantes que solicitaban a la Inspección de Educación poder estudiar esa materia.

El docente también reclamó, pero la Delegación Provincial de Educación desestimó su recurso, por lo que decidió acudir al juzgado.

El fallo reconoce que el número de alumnos que quería estudiar Griego era escaso. «Ahora bien, no podemos ignorar que la asignatura tiene carácter troncal de opción, por lo que, ciertamente, debía haber sido ofertada en el proceso de matrícula», añade.

El decreto autonómico que regula el currículo de Educación Secundaria Obligatoria y Bachillerato establece que Griego forma parte del bloque de asignaturas troncales tanto en 1º como en 2º de Bachillerato, aunque en ambos casos tienen carácter opcional.

Como recoge la jueza, la propia norma señala que para las asignaturas troncales opcionales «solo se podrá limitar la elección de alguna de estas materias por parte del alumnado cuando el número de alumnos solicitantes sea insuficiente», para lo que se establece un mínimo de diez alumnos.

«Está claro, pues, que conforme a dicho precepto legal es necesario que haya habido una elección de la asignatura por parte de los alumnos», indica la sentencia. Pero como ni siquiera se dio la opción en los impresos de matrícula «no resulta posible determinar cuántos alumnos habrían elegido esta opción».

Esto perjudicó tanto a los estudiantes que querían cursar la materia como a su profesor, que ante el riesgo de que la asignatura deje de impartirse (sin Griego I difícilmente alguien querrá estudiar Griego II el próximo curso) «se ve obligado a solicitar traslado a otro centro en una ciudad distinta, lo que también afecta, no solo a su situación profesional, sino también a su situación personal y familiar».

La jueza también indica que no existe un periodo de 'prematriculación' previsto legalmente, y aunque entiende que no tiene por qué ser suprimido si eso sirve para conocer las preferencias de los alumnos, debe entenderse como un «proceso orientativo y en ningún caso vinculante ni obligatorio».

La Junta acata el fallo

La plataforma educativa 'Escuela con Clásicos' reconoce su satisfacción por el fallo y señala que «permanece alerta ante la aparición de nuevos casos de supresión arbitraria del itinerario de Humanidades, especialmente la de la materia de Griego, que está amenazada de muerte en el seno de Bachillerato español, y todo ello obedeciendo a razones estrictamente económicas».

Por su parte, la Consejería de Educación y Empleo de la Junta ha señalado a Europa Press que acata, «como no puede ser de otra manera», la sentencia y que recordará a los centros educativos que en el proceso de matriculación del alumnado tienen la obligación de ofertar todas las materias incluidas en el decreto de ordenación del currículo de ESO y Bachillerato.