Salen a la luz restos de un puente renacentista en Medellín

Imagen de los pilares que han salido a la luz. / HOY

Algunos estudios habían constatado la existencia de este puente, destruido desde 1603 y cuyos restos han estado hasta ahora colmatados de grava y sedimentos del propio río

EFE

Los restos de un puente de época renacentista han salido a la luz en la localidad pacense de Medellín tras los trabajos desarrollados en las últimas semanas por arqueólogos de la Consejería de Cultura.

Algunos estudios habían constatado la existencia de este puente, destruido desde 1603 y cuyos restos han estado hasta ahora colmatados de grava y sedimentos del propio río Guadiana a su paso por la localidad.

Hasta la fecha no se había podido verificar la planta del mismo, según se ha puesto de manifiesto en la visita que este jueves han realizado al lugar la consejera de Cultura, Leire Iglesias y el alcalde de Medellín, Antonio Parra.

Por ello, como iniciativa incluida en el Año Europeo del Patrimonio, se ha procedido a excavar estos restos en una colaboración conjunta entre el Ayuntamiento y la Junta de Extremadura a cargo del arqueólogo de la Consejería de Cultura Santiago Guerra.

Guerra ha explicado que se conservan siete pilares en la margen derecha del río, dos de ellos volcados y que han permitido un mejor rendimiento en los trabajos pues se conserva mayor parte de la estructura que en el resto.

Los expertos han podido constatar que se trata de un puente con 28 arcos, algo más bajo que el actual

Con una altura de nueve metros, permite ver cómo podía ser este puente renacentista del que se han recuperado numerosos sillares y marcas de los canteros que trabajaron en la construcción y que ahora se encuentran bajo estudio.

El arqueólogo ha explicado que la estructura de este puente presenta un proceso de reforma y la construcción sobre otra más antigua aún por determinar.

Los últimos estudios se centran ahora en saber si esta construcción es el puente de la ciudad romana de Metelinum o pilares del propio puente renacentista que años antes fueron arrastrados por las riadas.

Esto sucedió, según Guerra, porque el puente renacentista tenía un defecto de construcción y es que carecía de tajamares, que impiden la creación de remolinos en la bajada del agua para evitar que la corriente socave su cimentación.

Una situación que se cree provocó que el puente del siglo XVII no fuera construido sobre el anterior.

Tras las últimas excavaciones, los expertos han podido constatar que se trata de un puente con 28 arcos, algo más bajo que el actual y de similar longitud, cerca de 400 metros.

Tanto la consejera como el alcalde han destacado la apuesta por el patrimonio de la región por parte de las administraciones con el fin de poner en valor la riqueza de los yacimientos arqueológicos de Extremadura.

El Consistorio ha sido el que ha aportado la mayor partida económica para esta parte inicial del proyecto y «lamentablemente» la inversión por parte de la Administración local «tiene que pararse», ha apuntado el alcalde.

Por ello, ha solicitado un mayor apoyo a la Junta de Extremadura para poder conocer los orígenes de la localidad que, asegura, «va a seguir deparando hallazgos de la magnitud de estos últimos descubrimientos».