Desarticulado un clan familiar que plantaba y exportaba marihuana desde Extremadura

La operación antidroga 'Farmers-Bambusa' en la provincia de Badajoz y Madrid se salda con 22 detenidos y 10.500 plantas de marihuana incautadas

REDACCIÓN

La Policía Nacional y la Guardia Civil han desarticulado un grupo delictivo dedicado al cultivo indoor de marihuana y que desarrollaba su actividad en la región de Madrid y la provincia de Badajoz, en concreto, en Mérida, Arroyo de San Serván, Santa Amalia y Conquista del Guadiana. En total, 22 personas han sido detenidas como presuntos autores de delitos contra la salud pública dentro de la operación, denominada 'Farmers-Bambusa'. Once son ciudadanos chinos y el resto, españoles. Además, se han desmantelado ocho invernaderos indoor y se han incautado 10.500 plantas y 250 kilos de cogollos de marihuana preparados para su venta. También se han intervenido tres vehículos, 195.000 euros en efectivos y seis escopetas. Como ya se informó, los registros se desarrollaron de forma conjunta con el despliegue de más de 250 agentes.

La operación, que ha estado tutelada por el Juzgado de Instrucción número 4 de Parla, sigue abierta, con el objetivo de la localización y detención de otros integrantes de esta organización criminal. A los cinco de los detenidos se les ha decretado prisión eludible bajo fianza entre 3.000 y 10.000 euros, los restantes están en libertad con cargos.

La investigación se remonta a enero de 2018. Varios vecinos de Parla presentaron denuncias en las que alertaban de la existencia de un piso que se podría estar siendo utilizado como almacén de marihuana. Fruto de estas primeras investigaciones, se incautaron 109 kilogramos de cogollos de marihuana y 105.200 euros y se detuvo a cuatro ciudadanos de nacionalidad china, responsables de la guarda y custodia de la droga.

Así, se descubrió la existencia de un complejo entramado que operaba desde Madrid y Parla, compuesto por ciudadanos chinos que actuaban en pequeñas células que, a su vez, se encargaban de contactar con los receptores de diversos países europeos: Reino Unido, Francia e Italia, principalmente.

Cada célula, previo pago del cliente, contactaba con un clan familiar en la provincia de Badajoz que tenía una red de invernaderos y cultivos indoor de marihuana. Para hacerse una idea del volumen del negocio ilícito, la Policía y la Guardia Civil destaca que en una sola semana el comprador venido de Madrid a Mérida podía adquirir marihuana valorada en unos 300.000 euros.

El cabecilla de la clan contaba con diferentes personas de la familia a su servicio y dedicadas a la creación de invernaderos en el interior de diferentes inmuebles. Estas instalaciones contaban con enganches ilegales a la red eléctrica que proporcionaban energía a los múltiples aparatos, máquinas, transformadores y material -cuantificables en decenas de miles de euros- para el cultivo y desarrollo de las plantas. También contaban con cuidadores y guardadores del cultivo, a quienes les ofrecían vivir en los inmuebles a cambio de dinero.

Una vez que las células recogían la droga la transportaban a Madrid. Allí la organización disponía de pisos, garajes y almacenes en los que la depositaban, procesaban, envasaban y camuflaban la marihuana entre otros objetos de procedencia legal. Después, se enviaban al extranjero de forma inmediata y en un plazo inferior a 24 horas.

La operación conjunta se alargó más de un año y el pasado día 23 de enero se llevaron a cabo 25 registros simultáneos en domicilios, garjes y naves de Madrid y en las localides pacenses de Mérida, Arroyo de San Servan, Santa Amalia y Conquista del Guadiana.